Oradores cívicos. Al celebrarse el aniversario de la Independencia del 16 de septiembre de 1810, se designaba un orador oficial para ensalzar la fecha en un lugar público. Esta conmemoración comenzó a recordarse desde 1812. Para esto, Andrés Quintana Roo escribió un hermoso manifiesto con el título de La Junta suprema de la nación a los americanos en el aniversario del 16 de septiembre. Estaba firmado por D. Ignacio Rayón como presidente de dicha Junta y por D. José Oyarzabal, secretario. Los oradores cívicos de ascendencia vasca son numerosos: 1826, Juan Fco. Azcárate; 1827, José M.ª Tornell y Mendívil; 1840, José M.ª Tornell y Mendívil; 1844, Pbro. Joaquín Ladrón de Guevara; 1849, Fco. Modesto de Olaguibel; 1851 , José M.ª Cortés y Esparza; 1852, Juan N. Azcárate; 1853, Lic. Gabriel Sagaceta; 1880, Lic. Hilario S. Gabilondo; 1881, Lic. Agustín Arroyo de Anda; 1883, Juan J. Ramírez de Arellano; 1894, Lic. Jesús Urueta. En 1847 no se pronunció el discurso por la ocupación norteamericana de la capital.
Mariano Estornés Lasa