Nombre común, amén del de los pollos de águila, de varias aves falconiformes de tamaño relativamente pequeño, con la cola y las alas alargadas. Especie amenazada, objetivo conservacionista del Proyecto Aguilucho de la asociación navarra Gurelur. Los aguiluchos fabrican sus nidos en los campos de cereal por la protección que consiguen en los cultivos. Además, en estos campos encuentran la mayor parte de sus presas. Sin embargo, cuando llega la cosecha, todavía están en los nidos los huevos o los pollos. Para evitar que esto ocurriera, desde 1989, se deja en Navarra sin cosechar una parcela alrededor de los nidos localizados. La producción de las parcelas respetadas le son abonadas a los agricultores por Gurelur.
En 2003 esta asociación salvó 59 pollos de aguilucho durante la campaña de ese año, en la que se actuó sobre 28 nidos ubicados en los campos. De los 28 nidos controlados, 20 eran de aguilucho pálido, 7 de aguilucho cenizo y uno de aguilucho lagunero. Un total de 20 nidos estaban ubicados en cebada, 7 en trigo y uno en forraje. Los voluntarios de Gurelur salvaron la vida a 59 pollos, de los cuales 40 eran de pálido, 16 de cenizo y 3 de lagunero. Los nidos detectados en los campos de cereal fueron protegidos con pastores eléctricos, independientemente de la extensión que respeta el agricultor. Este sistema ha incrementado el éxito en la protección de las polladas de aguiluchos, llegando la mayoría de los años, con la ayuda de los agricultores, a salvar la vida del 90% de los ejemplares tratados.
Durante la campaña de 2003 los voluntarios ambientales de Gurelur constataron que las parejas de aguilucho cenizo en Navarra estaban desapareciendo de los campos, tal como se venía detectando en las campañas anteriores. El colectivo ecologista atribuye este retroceso a la desaparición de sus presas, la degradación ambiental de los campos y la falta de suficiente apoyo institucional.
Archivo AUÑAMENDI