Enciclopedia Auñamendi
Fondo Bernardo Estornés Lasa

Buscador

Home > Auñamendi > BAIONA (CIUDAD)

BAIONA (CIUDAD)


Arquitectura religiosa

Arquitectura religiosa.

Iglesia de Saint-Etienne. Es de estilo románico, pero sufrió serios deterioros al ser ocupada por las tropas aliadas en el bloqueo de 1814.

Iglesia de Saint-Esprit. No se conoce la fecha de su construcción. Su cabecera es de estilo gótico tardío y posee una notableescultura policromada llamada la «Ana de San Bernardo».

Iglesia de Saint-Bernard. Fue uno de los más célebres monumentos de Bayona perteneciente a los monjes cistercienses. Es de destacar la sala capitular gótica del s. XIII o comienzos del XIV. Restos del Convento de los Jacobinos: fue el edificio religioso más importante de la ciudad después de la Catedral. Fundado a comienzos del s. XIII, fue suprimido durante la revolución para dar paso a la construcción del Hospital Militar. Sólo queda una puerta gótica.

Capilla de San León. Pequeña construcción funeraria construida en 1644 sobre el emplazamiento de la iglesia anterior. Es de forma poligonal cubierto por una bella cúpula de piezas de piedra con linterna y cruz terminal.

Iglesia de Saint-André. Neogótica del s. XIX con dos agujas. Posee una «Asunción» de Bonnat.

La catedral de Santa Maria de Bayona. Esta obra maestra del gótico en el País Vasco, así como el magnífico claustro que la acompaña, fue construida a través de los siglos XIII, XVI y XIX reemplazando a una basílica destruida en 1258 y 1310 por dos incendios sucesivos, en lo alto de la colina poblada desde antiguo. Varias claves de bóveda están adornadas con los leopardos británicos; otras, sembradas de flores de lis, atestiguan la prosecución de las obras después de la conquista francesa en 1451. «Por otra parte los trozos más tardíos armonizan felizmente con los más antiguos. La catedral de Santa María da una rara sensación de homogeneidad. Nada en ella recuerda al gótico del Languedoc; más bien habría que relacionarla con las grandes catedrales de Burgos y León siendo obra de un arquitecto desconocido pero a todas luces de Champagna. En opinión de los arqueólogos está inspirada a la vez en Soisson y en Reims para realizar una construcción de dimensiones relativamente restringidas pero de una emocionante belleza. La estatuaria parece reflejar también a la escuela de Reims, por lo menos a juzgar por los vestigios que sobrevivieron al vandalismo revolucionario.» (Veyrin. «Les visages du Pays Basque» Horizons de France, 1964.) La catedral de Bayona tiene forma de cruz latina con siete bovedillas. Es de estilo gótico y se compone de una gran nave central y de dos laterales que se prolongan para reunirse alrededor del ábside. Orientada de E. a O., como la mayoría de las iglesias de la edad media, mide 79 metros 96 centímetros de largo por 33 metros 40 centímetros de ancho, que se descomponen así: largo, contorno, 8,75 metros; capilla de la Virgen, 4,30 metros; ábside, crucero y nave, 66,90 metros; largo, nave principal, 11,60 metros; naves laterales, 8,75 metros; capilla de izquierda, 4,30 metros. Su altura, del suelo hasta la bóveda es, en la gran nave y en el crucero, de 26,55 metros; en las naves laterales, de alrededor de 12 metros. La catedral se construyó en el emplazamiento mismo de la antigua iglesia de Santa María. A consecuencia de las invasiones de los árabes y de los normandos, había sufrido tanto que, aunque se habían hecho grandes reparaciones, estaba a punto de caer en ruinas. El emplazamiento había sido elegido maravillosamente, puesto que la iglesia de Santa María se alzaba en el punto culminante de la colina sobre la que se había construido la ciudad romana, y desde el que se dominaban todos los alrededores. Tal vez ocupaba esta misma iglesia el lugar de un antiguo templo de Juno, como lo han afirmado algunos autores. Reproducimos la descripción de la catedral que hace Didron en sus Annales Archéologiques: «Como las grandes catedrales del Norte de Francia, la catedral de Bayona está dedicada a Nuestra Señora. Este edificio, cosa rara en el Sur, es enteramente gótico, desde el basamento hasta la cima de la torre, desde el arco del altar mayor en el oriente hasta el pórtico en el Occidente. Todas las capillas del ábside datan del s. XIII de la época y del estilo del campanario de la Catedral de Reims. Un artista de Reims había construido esta hermosa parte de la catedral de Bayona y en el s. XIX fue también uno de Reims al que se hacía venir para el proyecto de decoración de la iglesia completa. Las naves y los cruceros datan del s. XIV como Sainte-Ouen de Rouen. En el lateral Norte, en el espesor de los contrafuertes, se han practicado, como en la catedral de Amiens, hacia finales del s. XIV capillas laterales que no se repiten, claustros , que obstaculizan la nave lateral meridional. Estas capillas reciben la luz a través de ventanas de la nave, son numerosas y variadas; en esos huecos se cruza una redecilla de molduras redondas, aún cerradas y no prismáticas. De este encabestramiento complejo, de esta geometría del arte, surgen dibujos variables y casi todos destacables. Las altas vidrieras en la nave de Saint-Germain-d' Auxerrois, en París, pueden dar idea de estas formas caprichosas; son de la misma época y del mismo estilo, pero son más hermosas. La parte alta del altar mayor y del santuario datan del s. XV. El s. XVI, aunque gótico también, ha dado al menos la clave colgante de una de las capillas laterales del Norte y las dos plantas de la torre occidental, en el lado Sur. Una galería agradable del s. XIV y XV recorre la iglesia, en el interior, sin interrupción; esta galería se abre por medio de una arquería que comprende diecisiete huecos o paneles. En este edificio no hay ni románico ni renacimiento: sólo reina la ojiva, y esta ojiva, aunque comprende tres siglos, da una longitud de 90 metros y una altura proporcional, y está bastante felizmente combinada para que el edificio parezca casi homogéneo. En la planta, la catedral de Bayona tiene la forma de una cruz latina flanqueada por una nave lateral a derecha e izquierda. La base lateral de la izquierda o del Norte está agrandada por capillas laterales. A lo largo, se abre un porche, solamente hacia el Oeste, como en la catedral de Fribourg-en-Brisgau, después siete bovedillas en las naves, luego un crucero; el coro con una bovedilla y el santuario con cinco bovedillas de cinco caras. Las naves laterales que rodean el coro y el santuario, todo como en una iglesia del Norte de Francia. A la cabecera, siete capillas absidales de las que una, en el Sur, sirve de entrada y de paso a la sacristía. Es de una regularidad notable. La catedral de Bayona recuerda, en cuanto al plano, en cuanto a las dimensiones e incluso en cuanto al estilo, al menos en general, a Notre-Dame de l'Epine, cerca de Chalons-sur-Marne. Como l'Epine, tiene dos torres o campanarios en el Occidente; pero solo la torre de la derecha está edificada». Fue solamente en 1615 cuando se alzó sobre el campanario esa cúpula globulosa y desvalida que estuvo encima durante tantos años. Hacia 1606 se pagaron 60 libras a Nicolás Frison, maestro herrero, por cruces de hierro doradas y veletas que se colocaron en el campanario de la catedral. En 1641 el campanario desapareció en gran parte por un incendio que fue el único siniestro de este tipo que registramos en la historia de la catedral. En 1853, durante las reparaciones que se efectuaron en el interior de la catedral, se descubrió en la capilla dedicada a Santa Ana, un sarcófago conteniendo los restos de un obispo que se ha supuesto sea el bravo almirante de la Tercera Cruzada, Bernard de Lacarre. El sarcófago con su contenido fue enviado a París, al museo de Cluny. Las dos elegantes flechas en que culminan los campanarios de la catedral fueron acabadas en el s. XIX. La torre del Norte fue terminada en 1877, bajo el episcopado de Monseñor Lacroix. Ref. Veyrin: Les Visages du Pays Basque, 1964; Duceré: Dictionnaire Historique de Bayonne, 1911; Lambert: Bayonne, 1958.

Altar Mayor. Veillet declara, al hablar del Altar Mayor, que había allí uno que se encontraba detrás del que fue destruido en su tiempo. Cree que fue construido, o por lo menos adornado, en tiempos del Cardenal Godin, es decir, hacia 1335, ya que las armas de este prelado se encuentran esculpidas sobre este monumento. Además, en su testamento legó ornamentos a la Iglesia de Bayona, que no debían servir al obispo que oficiase sino en las grandes ceremonias. El Altar Mayor que sucedió al que acabamos de mencionar, fue comenzado en 1561. Aún se trabajaba en él en 1608 y en 1610 bajo la vigilancia de Jean Dibusty, orfebre de Bayona. En 1608 se hacia el Tabernáculo y, por último, hacia 16:5, se acababan los asientos de los oficiantes, situados a derecha e izquierda, así como el púlpito del predicador. En 1760 se abrió una suscripción para la construcción en mármol de Italia del Altar Mayor. El 5 de abril de 1854, fue inaugurado el Altar Mayor. Su realización había sido confiada a M. Géruzet, de Bagneres de Bigorre. Es de mármol de Carrara; los paneles forman arcones entre las columnas que son de plata sobredorada. Los capiteles eran muy variados. El estilo era el del s. XIII.

Claustros. Los claustros actuales datan del s. XIV. El claustro era un cuadrilátero de lados irregulares. Había 28 bovedillas incluyendo las que han desaparecido para hacer sitio a la capilla parroquial. En medio se encontraba en otros tiempos una gran cruz de piedra, que había reemplazado a la argolla de la justicia eclesiástica. Había varias puertas que daban, bien sea a la iglesia, bien al coro. Una a la calle de los Prébendés, llamada del «Saubist» o del «Evéquer», otra del lado opuesto, enfrente a la Alcaldía, llamada de Tendes. El claustro servía a la vez de cementerio y de lugar de reunión público. La reunión era generalmente bajo el olmo «debat lo lom». No obstante se construyeron allí numerosas capillas cuyos lugares nos son desconocidos, pero cuyas advocaciones han sido conservadas. Había muchas tumbas en los claustros, y citaremos rápidamente las del notario Maurice de Naguille, de Jean Pichon, J. Bouchet, comerciante de Orléans, la tumba de Martin de Laclau, marcada con una llave (clau), la tumba del obispo de Mans, y por último la tumba de la princesa Léopoldine de Lorraine. De los adornos del claustro no ha quedado nada. Ha desaparecido la Danze Macabre, así como las vidrieras y las esculturas. Sufrieron, durante los siglos precedentes, numerosas reparaciones. El claustro fue profanado durante esa época revuelta. Durante la Revolución y el Imperio, sirvieron como almacenes militares. Se devolvieron al culto por el Concordato y fueron admirablemente restaurados poco después.

Campanarios. El campanario más antiguo de la catedral es el erigido encima de la antigua sacristía, hoy Sala Capitular. El canónigo Veillet prueba perfectamente su existencia por medio de vestigios que existían aún en su tiempo. Había otro campanario más pequeño, por encima y en medio del crucero. Allí se encontraba la campana parroquial y canonical para el oficio divino y para llevar los sacramentos a los enfermos. Se añadió una segunda campana cuando se estableció la cofradía del Santo-Sacramento en 1676. El único campanario que resistió hasta 1871 estaba aún sin terminar. Había sido construido hacia finales del s. XV. Estaba sostenido por tres contrafuertes en cada uno de los cuales se veía «la figura de un hombre tallado en piedra con un escudo a su derecha, y una inscripción debajo». El campanario quedó en el mismo estado hasta 1872, en el que se acabó, y se levantó la otra torre según los planos y dibujos del señor Boëswilwald.

Capillas. Las capillas de la catedral están dedicadas a: San Martín, San Pedro, San José, Santa María, San Juan, San Jerónimo, Crucifijo, San León, San Miguel, Santos Angeles, Pila Bautismal. En el hermoso libro del abad Dubarat «Missel de Bayonne de 1543", se encontrará la relación de las antiguas capillas de la catedral y los nombres que han llevado a través de los siglos.

Coro. Algunos de los historiadores de nuestra catedral, piensan que el coro primitivo debió colocarse en el ábside mientras se esperaba la terminación completa del edificio. Cuando se acabó la catedral, el gran coro se transportó al centro de la nave central, y el altar mayor cambió de lugar. Era en el gran coro donde se reunían los canónigos. Estaba colocado casi en medio de la nave y en su interior se extendían pequeños pilares donde se encuentra ahora el púlpito; estaba cercado a lo largo por una doble fila de altos asientos y bajos. Además de los asientos de los canónigos, había también en la fachada «en la esquina de los balaustres» y a la izquierda, hacia la capilla de Saint-Jean, asientos para el gobernador y los oficiales de justicia y, al otro lado, hacia el claustro, los asientos de los magistrados, que eran todos parecidos y sin ninguna marca de distinción. En resumen, todo el coro estaba cerrado, salvo en el fondo, donde se encontraba una puerta, calada por arriba, con balaustres. Por encima de esta fachada había galería o tribuna, a donde se subía por medio de escaleras. Había allí asientos. Según los documentos portugueses de 1433, 1438 y 1481 que se encontraron en los cimientos, Veillet pensó que este coro debió ser construido al final del s. XV. Al salir del antiguo coro se atravesaba el brazo de la cruz para llegar al pequeño coro. Por debajo había un gran monumento creado por los obispos. Fue el 14 de mayo de 1702 cuando monseñor de Beauveau empezó a hacer demoler el antiguo coro. Fue llevado al centro del altar mayor, al que se hizo avanzar y se lo colocó en medio del brazo de la cruz. Ref. Edouard Duceré: Dictionnaire historique de Bayonne, 2 vols, Bayonne, 1911-1915.


Images

Our Sponsors