Enciclopedia Auñamendi
Fondo Bernardo Estornés Lasa

Buscador

Home > Auñamendi > BILBAO (POBLACIÓN, DEMOGRAFÍA SIGLOS XIX Y XX)

BILBAO (POBLACIÓN, DEMOGRAFÍA SIGLOS XIX Y XX)


La transición demográfica

La transición demográfica.

Este término se refiere a el paso de un régimen de alta presión a otro de baja presión demográfica en cuanto a las tasas vitales, cuyo eje principal se encontraba en la limitación y descenso de la descendencia final de los matrimonios, auténtico síntoma de comportamiento demográfico moderno. Este proceso no es simplemente demográfico, como se puede suponer, ya que la razón por la cual las parejas recién casadas deciden tener menos hijos que sus padres o abuelos no es solo materia demográfica o económica sino que también está llena de implicaciones de cambio de mentalidad más difícilmente mensurables que otras. Por esta razón, los investigadores han calificado este fenómeno como la "revolución silenciosa" por que acompañó a otras revoluciones más visibles operadas en las sociedades occidentales como la política y la económica (Gillis, Tilly y Levine: 1992). Pero si hay algo que está claro es que este hecho socio-demográfico de la limitación de la descendencia estuvo protagonizada por todos y cada uno de los ciudadanos realizando transformaciones radicales a pequeña escala individual pero de enorme transcendencia para el futuro.

Gráfico 3: Evolución de las tasas vitales de Natalidad, Mortalidad y Nupcialidad en Bilbao, 1900-1940.

(Ver en Imágenes).

Tabla 16: Tasas Brutas de Natalidad, Mortalidad y Nupcialidad. Medias decenales 1900-1940 (.).

TB NatalidadTB MortalidadTB Nupcialidad
1900-1910

1910-1920

1920-1930

1930-1940

41,14

34,35

29,96

18,00

30,94

26,74

20,98

16,43

8,74

9,07

9,63

6,02

Fuente: Registro Civil: ARCHIVO DEL REGISTRO CIVIL DE BILBAO

El primer signo en donde se manifiesta este cambio de sistema demográfico lo encontramos en la evolución de las tasas brutas de natalidad, nupcialidad y mortalidad. Como se puede ver en el gráfico 3 y en la tabla 16 la evolución de la natalidad experimenta un continuado y largo descenso a lo largo de este tiempo. Esta evolución nunca se había conocido antes, de tal forma que significará que nacen la mitad de niños a finales de los años 30 que a principios de siglo. Además, si nos fijamos en la línea de la mortalidad ocurre lo mismo que lo anterior: también la mortalidad se reduce acompasadamente en esta primera mitad de siglo en la misma proporción que la natalidad. Hay que hacer una salvedad en esta curva de mortalidad: los "picos" de gran sobremortalidad que se producen en 1918 por la epidemia de gripe y años más tarde por el impacto de la guerra civil española.

Tabla 17: Indicadores de Nupcialidad y Fecundidad en Bilbao de 1900 a 1935.

19001910
VaronesMujeresVaronesMujeres
Edad Media al matrimonio

Celibato definitivo

27,25

8,90

25,17

14,10

28,10

8,00

26,80

12,20

Tasa de Nupcialidad

Tasa de Fecundidad

Matrimonial

47,54

243,16

43,50

249,00

19201935
VaronesMujeresVaronesMujeres
Edad Media al matrimonio

Celibato definitivo

27,22

10,40

25,03

15,60

28,27

9,10

25,54

12,20

Tasa de Nupcialidad

Tasa de Fecundidad

Matrimonial

42,70

220,00

43,10

152,00

Fuente: Censos de Población: INSTITUTO NACIONAL DE ESTADÍSTICA; Registro Civil: ARCHIVO DEL REGISTRO CIVIL DE BILBAO

Nota: La Edad media al matrimonio de 1900, 1920 y 1935 procede del Registro Civil: ARCHIVO DEL REGISTRO CIVIL DE BILBAO; El valor de 1910 procede del cálculo del SMAM.

La evidencia de esta transición de la fecundidad desde un patrón de fecundidad natural a un patrón consciente de limitación de la descendencia la podemos encontrar en la tabla 17. En esta tabla observamos cómo la edad media al matrimonio se estabiliza con respecto al período anterior pero se acompaña de un ascenso del celibato femenino y un descenso de la intensidad de la nupcialidad. Es decir, menos mujeres se casan y éstas lo hacen a una edad más tardía. Sin embargo, la auténtica evidencia la encontramos en los valores de la tasa de fecundidad matrimonial que se mantienen elevados hasta la década de los 10 pero que comienzan a caer en los años 20 y definitivamente se colocan a la mitad para el final del período. Es decir, los matrimonios tienen la mitad de hijos que en el siglo anterior. Hay que calificar sin dudas a este hecho como "revolucionario" ya que debemos recordar que a primeros de siglo seguían sin existir auténticos medios eficaces de control de la reproducción como se dispone hoy en día. Está claro que la variable nupcial ayudó a que hubiera finalmente menos nacimientos pero es innegable la voluntad de las parejas de tener menos hijos.

Las explicaciones de este fenómeno no son fáciles teniendo en cuenta que no podemos entrevistar a sus protagonistas. Desde el punto de vista de la investigación se manejan un conjunto de explicaciones económicas, demográficas, sociales y de mentalidad, que básicamente se centran en señalar las dificultades de las nuevas familias urbanas y asalariadas cuyos bajos salarios y falta de vivienda perduraron hasta bien entrados los años treinta del siglo. Por otro lado, el descenso de la mortalidad infantil se convirtió en una realidad nueva para los matrimonios que antes debían tener más hijos para que llegaran a adultos tan solo la mitad de los habidos. Durante este tiempo, esta proporción disminuyó lo que pudo convencer a las parejas de tener menos hijos toda vez que ya habían tenido los deseados. Y finalmente, pero no menos importante, por estas fechas, comienza a valorarse a los niños de una forma diferente a épocas anteriores. La consideración de que son el futuro, de que hay que cuidarlos mejor en todos los sentidos comienza a hacerse una realidad incluso a nivel legal. De esta época datan todas las medidas de prohibición de trabajar a los menores de catorce años, de la obligatoriedad de asistir a la escuela y del nacimiento de toda una cultura médica y sanitaria de atención a los más pequeños cuya máxima expresión está en el surgimiento de una nueva especialidad médica: la puericultura.

Arantza Pareja Alonso


Images

Our Sponsors