De hábitat rural y disperso, sólo el núcleo de Líbano se puede considerar una barriada plenamente cohesionada y es donde se encuentran los servicios administrativos del municipio. El resto son pequeños barrios diseminados como Jainko, Agarre, Oleaga, Olatxua u Olabarri con escaso número de unidades vivenciales.
Edificios religiosos
En el barrio de Líbano se encuentran la Iglesia de San Martín Obispo, templo parroquial, que combina estilo renacentista en su torre y neoclásico en el resto del edificio, y la Ermita del Santo Cristo, pequeño humilladero conocido popularmente como Kurtzefixue. En Jainko está Nuestra Señora de Jainko, de buenas dimensiones para tratarse de un edificio eremítico y que conserva además de una Andra Mari románica una estela funeraria como pie de altar, de época antigua, y en Olatxua la Ermita de San Luis Gonzaga, de estilo popular. La Ermita de San Cristóbal, de planta alargada, mampostería, y cubierta a doble vertiente, tiene coro de madera y guarda una imagen de San Cristóbal y pinturas del Sagrado Corazón y la Virgen.
Edificios civiles
Dos son las fábricas que se podrían encuadrar dentro de la arquitectura culta y ambas se encuentran en Líbano: la denominada Torre Uribe, carente por completo de cualquier elemento definidor de lo que se podría considerar como tal, y actualmente con características de edificio residencial muy retocado y con el blasón esquinero como pieza más destacable; y la Villa Monesterio, de principios del siglo XX (1903).
El caserío tiene algunos representantes destacados en Arrieta, siendo Elorreta el más antiguo, del siglo XVI, y con espolones en la fachada principal. El resto del edificio responde ya a los cánones establecidos dentro de su tipología de estructura de postes, con soportal arquitrabado en madera, tres alturas con balcón, doble vertiente y planta rectangular. Los caseríos Gereka Aurrekoa y Gereka Etxebarria también siguen esta tipología, pero datan del siglo XVIII. Líbano conserva el mayor repertorio de caseríos de soportal en dintel y muros portantes de todo Arrieta (Urioste, Eulate, Arrietatxu y Altamira), caracterizados por conservar aún el soportal adintelado con la viga de madera, pero sustituir la trama lígnea por muros perimetrales de piedra con función sustentante. Otros dos ejemplos más diseminados en las proximidades serían Orbegoitia, del siglo XVIII y con hórreo adosado, y Uribarri que presenta escudo. Del siglo XIX y siguiendo sus formas más típicas (cúbico, a cuatro aguas, balconada en su piso medio, sistema de vanos regularizado, etc.), salvo en su acceso, que presenta soportal con columna toscana, está el Caserío Oxinaga Aurrekoa.
Bibliografía
Manu CASTAÑO GARCÍA
Idoia Estornés Zubizarreta
Manu Castaño García