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El Pueblo Vasco


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Diario independiente vizcaíno, fundado el 1 de mayo de 1910 por diversas personalidades del campo conservador en colaboración con Rafael Picavea, dueño del diario homónimo guipuzcoano creado en 1903. Encabezó a la línea dinástica del catolicismo durante la polémica intercatólica de 1911 frente al vaticanismo antidinástico de José M.ª de Urquijo en "La Gaceta del Norte". El 14 de junio de 1911, cuando EPV bilbaíno lleva trece meses en la calle, se constituye la "Sociedad Civil El Pueblo Vasco de Bilbao", que va a durar 28 años, hasta su disolución en agosto de 1939. Otorgan la escritura: Gabriel y Emilio de Ybarra Revilla, Rafael Picavea, Luciano Zubiría, J. J. Zayas y J. L. Goyoaga. No figura Fernando de Ybarra para no restar independencia al nuevo diario, pues es jefe del Partido Conservador. El primer Consejo de Administración de la Sociedad quedó constituido de este modo: Presidente: Rafael Picavea. Vicepresidente: Gabriel de Ybarra. Vocales: Emilio de Ybarra, Luciano Zubiría, J. J. Zayas y J. L. Goyoaga. Los hermanos Ybarra cuentan con la colaboración de una serie de amigos y parientes en la fundación del periódico. Los más destacados son:

a) Luciano Zubiría Urizar, concejal maurista del Ayuntamiento de Bilbao y vinculado al centro electoral conservador.
b) José Joaquín de Zayas John, abogado de Bilbao. Muy vinculado a los Ybarra Revilla a través del bufete de su padre, don Galo Zayas Celis, que él continúa y donde se vienen ventilando, desde hace años, asuntos relacionados con empresas mineras de los Ybarra;
c) José Luis de Goyoaga Escario, abogado y "secretario político" de Fernando Ybarra, secretario de la comisión electoral y de propaganda del Partido Conservador de Bilbao, que andando los años será presidente de la Diputación de Vizcaya con el régimen franquista;
d) José Martínez Carande, jurista y notario de Bilbao, secretario del Partido Conservador local, no toma parte en el primer Consejo de Administración, pero sí en las negociaciones previas en calidad de técnico, y
e) José María de Saracho.

Al empresario guipuzcoano y a don Juan de la Cruz se debe, en todo caso, la aportación de un gran equipo de colaboradores para EPV de Bilbao, entre ellos Azorín, Grandmontagne, Salaverría, Valle Inclán y Pío Baroja. La principal aportación de don Rafael fue el director del periódico que los Ybarra van a mantener cuando Picavea salga definitivamente de la empresa "El Pueblo Vasco" de Bilbao, hecho que acontece en 1915. El 31 de junio de 1915 Gabriel de Ybarra es elegido presidente del Consejo y a partir de esta fecha se hace cargo, él solo, asistido por el Consejo, de la inspiración del diario. La alta jerarquía de la Iglesia estaba bien vista con la linea editorial e informativa de EPV bilbaíno en materia religiosa, y no faltaron los contactos con cardenales y obispos y miembros de la Compañía de Jesús.

Era práctica usual que el obispo de Vitoria escribiese cartas, de su puño y letra, a don Juan de la Cruz y a Gabriel de Ybarra "recomendando" sus puntos de vista. Incluía colaboradores de izquierdas, aunque muchos otros lo eran de derechas. A la lista de ilustres se suman Pío Baroja, Valle Inclán, "Azorín", Concha Espina e incluso el ocultista Flammarion. Mourlane Michelena escribe su "Cuartilla diaria", Julio Camba es corresponsal en París, Flammarion habla de Astronomía, Pío Baroja hace entrevistas (una de ellas al pintor Zuloaga, con su inconfundible estilo literario), Francisco de Grandmontagne recuerda a los vascos que colonizaron América en su sección "Euzkara-americana". -La difusión media diaria de julio de 1911 a diciembre de 1912 en Bilbao y provincia va ascendiendo, pero sin alcanzar en diciembre de 1912, los 4.510 ejemplares. Los ingresos por suscripción se mantienen prácticamente invariables en el período 1911-1912 y situándose la venta por este concepto en unos 2.500 ejemplares diarios. Era más sólida la suscripción que la venta en la calle, pero en cambio va subiendo más la venta que la suscripción.

Son estos años los de las campañas de Africa, que atraen a los grandes enviados de la Prensa vasca, entre ellos los de EPV bilbaíno: Rafael Sánchez Mazas, José María Salaverría, etc. En 1920 algunos periódicos bilbaínos aseguran contar con las siguientes tiradas: "La Gaceta del Norte", con 30.000 ejemplares; "El Liberal", con 25.000, "El Pueblo Vasco" tiene una difusión media de 6.759 ejemplares. En 1927, "Euzkadi" unos 37.500 ejemplares; "El Liberal", unos 30.000; "La Gaceta del Norte", de diez a doce mil. "El Pueblo Vasco" cuenta con una difusión media de 8.014 ejemplares. De 1920 a 1927 ha caído en picado la tirada de "La Gaceta" (reducida en unos 18.000 ejemplares), mientras se incrementa la de EPV (a raíz del cambio de rotativa, en 1923).

Durante los años treinta el periódico cuenta entre sus colaboradores con Juan Pujol, José Félix de Lequerica, Eugenio D'Ors, José María Salaverría, Ramiro de Maeztu, etc. Pujol, corresponsal en Londres en 1914, es ahora el gran comentarista político. En mayo de 1931 se le apostilla un artículo ("Servir y obedecer") con estas palabras: No hemos dudado en publicar este artículo a pesar de no estar conformes con el criterio que en él se sostiene. En los meses iniciales de la II República se limita a trasmitir las noticias y las notas oficiales. Reproduce editoriales y comentarios de "El Debate", "ABC" y "La Nación". No se le ve iniciativa para más, sobre todo a partir de las quemas de conventos y suspensión de "ABC" y "El Debate". Todas las notas de los ayuntamientos sobre el Estatuto son ignoradas, así como el proceso en general. Colaboradores: Z. García Villada, José M. Salaverría.

En el Consejo de Ministros del 20 de agosto de 1931 se adoptó la medida de suspensión en bloque de casi todos los periódicos del País Vasco defensores del Estatuto y de significación católica. Llamó mucho la atención que esta medida no fuera aplicada a este periódico. Suspendido durante la revolución de octubre, el 11 de octubre de 1934 reaparece. Un editorial publicado en primera página ("La revolución vencida") advierte la causa de su suspensión: Confeccionamos nuestro último número con la revolución ya desencadenada y al reanudar hoy nuestra comunicación con el público, después de cinco días de suspensión impuesta... nos toca asistir a su vencimiento. El 14 de julio de 1936 publica en primera una fotografía a tres columnas bajo un gran título que proclama el asesinato de José Calvo Sotelo, jefe de la oposición parlamentaria. Inserta, así mismo, un editorial ("Muerto por la patria").

Dos días más tarde Ramiro de Maeztu escribe un artículo en el que se pregunta "¿Y después, qué?". Este va a ser el último artículo de EPV libre de censura previa. A partir del día 17 desaparecen prácticamente las firmas habituales del diario monárquico, que cambia radicalmente de aspecto. Es ya otro periódico netamente republicano... La línea editorial pasa a ser contemporizadora con los poderes constituidos. Tanto "El Pueblo Vasco" como "La Gaceta del Norte" se encuentran intervenidos por redactores afines a la República. El 11 de diciembre de 1936 la Sociedad Civil "El Pueblo Vasco" de Bilbao es incautada por el Gobierno de Euzkadi.

De la custodia y administración del periódico se encarga el Departamento de Hacienda. Desde diciembre de 1936 las instalaciones de Ledesma 6, son utilizadas y puestas a su servicio por Acción Nacionalista Vasca y, sobre todo, por Solidaridad de Trabajadores Vascos ELA-STV. "El Pueblo Vasco" fue sustituido por: "Tierra Vasca" de ANV, matutino dirigido por Ortuzar. "Euzkadi Roja", del Partido Comunista, matutino dirigido por Ormazábal. "Unión", vespertino republicano. "El Correo Español", órgano de la FET y de las JONS (pero inspirado por tradicionalistas mucho más que por falangistas) nace en Bilbao el 6 de julio de 1937, a los diecisiete días de la entrada de tropas franquistas en la villa. Dura menos de un año y está dirigido por Eusebio Zuloaga. Se trata de un diario ajustado a normas técnicas modernas de tipografía y confección. Se edita en la calle del Correo, inspirado en el antiguo "Correo Español" de Madrid, donde tanto escribió el tradicionalista Vázquez de Mella. Cuenta con una cuidadosa información internacional y se nutre, a través de la agencia "Faro", de las noticias nacionales. Es un diario con sentido moderno que desde el primer día va a ofrecer a sus lectores una cuidada página de reportajes: la última, cuya continuación tanto prestigio ha dado a "El Correo Español-El Pueblo Vasco".

La fusión tendrá lugar en abril de 1938. los falangistas dispondrán del vespertino "Hierro" más adelante. La fusión lleva consigo una automática dimisión de los directores de ambos rotativos: Juan de la Cruz y Eusebio Zuloaga. La primera Junta General de accionistas del periódico fusionado se celebra el 20 de diciembre de 1939. Se crea una nueva empresa (Sociedad Anónima "El Pueblo Vasco", de Bilbao, conforme escritura de constitución otorgada el 15 de diciembre. Director: Joaquín de Zuazagoitia Azcorra. Subdirector: Bernardo Bureba Muro. Redactores: Ramón de la Fuente Ercoreca, Fermín García Ezpeleta, Jesús de la Maza Pérez de Calleja, Joaquín Leza Corella y Pedro Villa Ortiz. El primer Consejo que celebra la nueva sociedad propone conforme a pensamiento muy madurado, la adquisición del derecho al título de "El Pueblo Vasco". El 23 de diciembre de 1939 el Consejo está ya elegido: Presidente: José María Zayas y Lafarga. Vicepresidente: Pedro Galíndez Vallejo. Consejero-delegado: Javier de Ybarra Bergé. Vocales: Luis María de Ybarra Oriol, Juan Aguirre Achútegui, Lorenzo Vilallonga Lacave, Lorenzo Hurtado de Saracho, Eduardo Lastagaray García y José María de Areilza. Una vez entradas en Madrid las tropas de Franco, se fue parte de la Redacción de "El Correo Español" y el periódico fusionado volvió, poco a poco, a recobrar su fisonomía, es decir, la de "El Pueblo Vasco", adaptado a las circunstancias.

Casi simultáneamente, el 1 de junio de 1945 se firma un contrato entre las representaciones de "El Pueblo Vasco" y el grupo "El Noticiero Bilbaíno". Suscriben el documento Javier de Ybarra Bergé y Alejandro Echevarría Zorrozúa. Nace de la fusión una nueva sociedad: "Bilbao Editorial, S.A.", que pasa a ser propietaria del periódico ECE-EPV y de la totalidad de las acciones de "Inmobiliaria El Pueblo Vasco", que tenía en su haber el inmueble de la calle de Ledesma 6 (comprado en 1939 a don Gabriel de Ybarra Revilla), donde radican las oficinas y talleres del diario. Alejandro Echevarría va a tener un gran protagonismo a partir de esta hora. Todos los accionistas quedan obligados a no interesarse directamente, ni por persona interpuesta en negocios similares de Prensa. La orientación ideológica recaía, de hecho, en el grupo "El Pueblo Vasco".

En los años cuarenta se crea una corresponsalía propia en Vitoria, Hilario Dorao, que había sido corresponsal de "El Pueblo Vasco" de Bilbao y ex director de "La Libertad" vitoriana, fue puesto al frente de un equipo. Pronto se rodeó de un grupo de colaboradores: Venancio del Val se encargó de la información de centros oficiales; Carlos Echevarría escribía del "Deportivo Alavés"; Angel Viribay era reportero entrevistador. Entre los fotógrafos, Federico Arocena y Gregorio Querejazu. Más tarde, en los años de dirección de Alejandro Echevarria, esta delegación cobra importancia y "El Correo" comienza a superar la venta del diario local vespertino "Heraldo Alavés". Sobre esta infraestructura se creará más adelante la actual delegación de Vitoria. La tirada media que en 1955 era de 34.403 ejemplares, en 1956 subió a 41.120 ejemplares. La situación del periódico era, de 1960 a 1965, difícil y no todos apostaban por un futuro que se veía muy comprometido.

Luis Bergareche Maruri tuvo la visión de decidirse a dar un paso trascendental hacia delante, un auténtico "salto" para sacar al periódico del agujero de la calle Ledesma y trasladarlo, con nuevas instalaciones y nueva rotativa, al enclave de Pintor Losada. Rompiendo con una tradición de cincuenta y cinco años, deja a un lado el formato tipo "sábana" y adopta el tabloide. El 16 de septiembre de 1969 el Consejo quedaba constituido así: Presidente: Javier de Ybarra; Vicepresidente: Luis Bergareche; Vocales: Enrique de Areilza Churruca, Juan de Aguirre Ybarra, Miguel Angel Uribe Lastagaray, Alejandro Echevarría Busquet, Luis María de Ybarra Zubiría, Juan Antonio de Ybarra Ybarra, José Luis de Ybarra Villabaso, Emilio de Ybarra Churruca, Fernando de Ybarra López-Dóriga, Lorenzo Vilallonga Lacave, Juan Luis Bergareche Busquet y Javier de Ybarra Ybarra. Los años setenta podrían dividirse en dos etapas: antes y después de la muerte de Franco. Es entre los años 1974 y 75 cuando "El Correo" inicia una apertura consecuente con la misma línea de la sociedad española, y con las posibilidades legales del momento.

A partir de 1977 tendrá que competir con dos nuevos diarios vascos: "Deia" y "Egin". En una primera etapa, "El Correo" se renueva también tecnológicamente. El año 1971 se pasa por vez primera a "La Gaceta del Norte" en difusión media de ejemplares. "El Correo" alcanza este año los 81.116 ejemplares. Comienzan a colaborar, entre otros, Francisco Umbral, Carlos Sentís, Lucio del Alamo, Jaime Campmany y José María Pérez Lozano. Vicente Talón, colaborador del periódico, continúa escribiendo de temas vascos con el seudónimo "Arba". En mayo la difusión media de "El Correo" alcanza la cifra, según "OJD", de 80.491 ejemplares. En enero de 1980, "El Correo" aventaja al diario nacionalista de Bilbao "Deia" en unos veinte mil ejemplares de difusión media diaria. La difusión "OJD" a finales de noviembre de 1983 alcanza los 90.568 ejemplares, contra 83.206 del año anterior, lo que supone un aumento de 7.362 ejemplares. Se supera, así, la cifra de difusión máxima en la historia del periódico, que fue de 89.433 ejemplares en 1976.

Ref. Correo Español-El Pueblo Vasco: 75 años informando, Bilbao, 1985.



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