Enciclopedia Auñamendi
Fondo Bernardo Estornés Lasa

Buscador

Home > Auñamendi > Sociedad de Estudios Vascos

Sociedad de Estudios Vascos


Primera Época (1918-1936)


Contexto político

La invertebración política de Euskal Herria constituye la gran cuestión de fondo de la moderna historia vasca. Así, puede decirse que, desde 1839, año en que finaliza la primera guerra carlista y el País es sometido a un constitucionalismo centralizador, partirán, desde el interior del etnogrupo, diversas voces solicitando no sólo la unidad moral sino también la unidad política del Pueblo Vasco. 1918 es una fecha clave. La prosperidad económica derivada de la venta de productos necesarios a los países beligerantes pone de manifiesto, una vez más, el contraste entre riqueza material e indigencia cultural en el seno de la sociedad vasca. Euskal Herria, a la cabeza del Estado español junto con Cataluña, no posee una sola universidad pública y menos aún una universidad vasca, es decir una institución que vele por su idioma y cultura propios.

La caída de los grandes imperios otomano, ruso, austrohúngaro, alemán- pone además sobre el tapete la cuestión de las nacionalidades -checos, lituanos, etc.- a los que el presidente Wilson promete la emancipación de mano de sus opresores. Euskal Herria cree que ha llegado, asimismo, la hora de ser escuchada. El nacionalismo rompe, por primera vez, la barrera de las elecciones generales y pide un Estatuto de Autonomía. Pero el movimiento autonomista fracasa tanto por razones exógenas (hostilidad en el resto del estado, salvo en Cataluña) como por razones endógenas (falta de cohesión entre las fuerzas políticas autonomistas, fraccionamiento territorial). Eusko-Ikaskuntza nace, de la mano de este movimiento, como un fruto menor de este esfuerzo; su objetivo será la creación de un humus cultural que arrope y haga posible un nuevo movimiento autonomista más homogéneo y unitario.

IEZ
DVL


Etapas históricas

La actividad pasada de la SEV-EI puede distribuirse en tres etapas bien diferenciadas:

  1. Etapa fundacional (1918-1923).
    Nacida como trasunto cultural del movimiento autonomista que recorre a Vasconia en los años finales de la I Guerra Mundial y como manifestación de la necesidad acuciante de una universidad vasca, la actividad de estos cinco años se orienta hacia objetivos considerados básicos: dos congresos, dos asambleas, puesta en marcha de Euskaltzaindia (Academia de la Lengua Vasca), cursos de metodología, concursos. creación de becas y pensiones. Ayuda a las investigaciones arqueológicas, encargo de textos escolares en euskera, impulso a las ikastolas, publicaciones, etc. Se discuten las bases de una Universidad Vasca y las de un Congreso sobre Autonomía que no llegará a celebrarse debido a la Dictadura. Son años de áspera lucha política polarizada entre los nacionalismos español y vasco que obligarán a la SEV-EI a obrar con tiento.
  2. Etapa dictatorial (1923-1930).
    Sospechosa de practicar un nacionalismo cultural de orientación vasquista (habrá bajas en este sentido), la SEV-EI tendrá que replegarse hacia actividades consideradas inocuas para las circunstancias: excavaciones, geografía, ordenamiento de archivos, etc. La presión deletérea de una Iglesia -adicta- omnipresente agrava la situación, así como también la escasez de medios económicos y la enemiga de la derecha monárquica. Durante los últimos años de la Dictadura tiene lugar, sin embargo, una revitalización de la SEV-EI merced al recambio generacional y a la presión del movimiento euskerista generado en defensa de la lengua vasca. Al final de la misma, la expectativa de un importante cambio político suscita el relanzamiento de los estudios sobre una posible Autonomía.
  3. Etapa republicana (1931-1936).
    Tras la extrema politización del período de transición a la II República, la SEV-EI recupera su tono cultural habitual. La labor que desarrolla durante estos años la convierte en la entidad de mayor prestigio de Vasconia y uno de los referentes, junto con la Junta de Ampliación de Estudios y el Institut d'Estudis Catalans, de la erudición española. Los Cursos de Verano iniciados en los últimos años de la Dictadura se multiplican, dotando a la Sociedad de un importante eco a nivel juvenil, popular y universitario.

IEZ
DVL


Miembros destacados

Pese a estructurarse como una entidad cuadriprovincial la SEV-EI poseyó una clara vocación panvasquista acogiendo en su seno no sólo a vascos de España sino también a los de Francia, a los componentes de las colonias vascas esparcidas por el mundo y a la casi totalidad de los vascólogos del extranjero. En consonancia con su actividad brillan los nombres de José Miguel de Barandiarán, José María de Lacarra, Angel de Apraiz, Julio de Urquijo, Arturo Campión, José de Orueta, Fausto Arocena, Telesforo de Aranzadi, Padre Donostia, Enrique de Eguren, Carmelo y Bonifacio de Echegaray, Juan Zaragüeta, José M.ª Aguirre (Lizardi), etc.

IEZ
DVL


El cuerpo social

Cuando en 1936 la SEV-EI, tras el curso de verano de San Sebastián, cierra sus oficinas, había sobrepasado los tres millares y medio de socios inscritos, socios diseminados por toda la geografía vasca, diversos países europeos y americanos y alguno que otro en tierras africanas o del lejano Oriente. Dejando aparte los socios protectores -entidades colectivas entre las que predominan los ayuntamientos bizkainos (39), gipuzkoanos (38) y navarros (24)- la lista de socios de número puede ser considerada como un auténtico who is who de la Euskal Herria de 1918-1936. Si nos fijamos en el lugar de residencia de los mismos advertiremos con rapidez que Guipúzcoa, Vizcaya y Navarra constituyen, a gran distancia de las otras unidades vascas, el sustentáculo humano de Eusko Ikaskuntza. La colonia vasca de Madrid aporta, luego, el contingente más generoso, seguida de la de Argentina, Uruguay, Aragón, Barcelona y resto de Castilla.

Los socios europeos son de índole completamente diferente: vascólogos del género Gallop, Uhlenbeck, Karst o N. Tauer. Más difícil es calibrar qué sectores sociales y familias políticas predominan en estos agrupamientos. Si nos guiamos por los nombres mediana y notoriamente políticos, vemos que la respuesta a la convocatoria de 1918 es casi unánime en el sector autóctono y católico del país, sin que pueda decirse otro tanto respecto de los partidos nutridos de la inmigración obrera o de la burguesía más laica y/o centralista. Encontraremos nacionalistas independentistas como Eli Gallastegui. comunionistas del corte Landeta o Rotaeche y aneuvistas como J. Gárate o P. Mari Irujo. Las disidencias históricas del carlismo quedan representadas por un J. Elorza o I. Baleztena por los jaimistas. A. Paguaga y Ricardo Oreja por los tradicionalistas, la familia Olazabal por los íntegros y V. Pradera o J. Luis Oriol por la derecha carlista lindante con el dinastismo. Por otro lado, la afiliación también se extiende hacia un J. F. de Lequerica, un R. Aizpún o los hermanos Pablo y Julio Ruiz de Alda. Por la izquierda, el abanico se abre hasta un único representante destacado del PSOE socio ferviente y miembro de la Permanente doctor José Madinabeitia, y republicanos como R. Madariaga o R. Aldasoro, sin olvidar a los clásicos del liberalismo autonomista José de Orueta o F. Gascue. Echamos de menos, pues, a un F. Sasiain, un H. Echevarrieta o I. Prieto. En cuanto a la Iglesia podemos citar, por su peso específico, a sacerdotes como A. Eleta, J. de Ariztimuño, al canónigo Pildain y a los empurpurados R. Gandásegui, M. Múgica, E. Ilundain y J. Irastorza. La vieja nobleza titulada asoma también a estas listas con nombres de tanta resonancia como Alameda, Peñaflorida, Valdespina o Vessolla.

IEZ
DVL


Quiénes dirigen la Sociedad

Las Juntas permanentes de EI, elegidas por un sistema en el que se combinan elección democrática y autorreproducción (votación sobre listas preparadas por la propia Junta) reflejan la existencia de una hábil tocinería política atenta a dos datos fundamentales: la proporcionalidad regional de los miembros y la proporcionalidad ideológica de los mismos, equilibrio difícil, no siempre guardado al gusto de todos, pero, sin duda, conseguido, y base de existencia de la Sociedad hasta la guerra. De 1918 a 1936 las relaciones de fuerzas cambian en su seno, porque el país que la sustenta cambia. La SEV no hace más que reflejar. pese a su difícil movilidad, los nuevos tiempos.

Vemos así cómo en el equipo directivo elegido en Oñati -V. Artola, S. Cunchillos, T. Aranzadi, E. Eguren. C. Armendariz, M. Huici, J. de Urquijo, L. Eleizalde, C. Echegaray, Juan de Allende-Salazar, A. Apraiz, J. de Orueta, E. de Landeta, L. Urabayen, E. Bilbao, J. de Gortázar, A. Campión, J. Elorza, P. Broussain y G. Mújica- carlistas, nacionalistas y liberales monárquicos configuran aún un prototipo euskalerríaco finisecular que gusta de autodenominarse "vasquista" a secas. Con la renovación de la Junta en 1920-1922 entran J. Madinabeitia, J. de Aguirre López, F. J. Chalbaud, J. M.ª Díaz de Mendivil, B. Echegaray, P. Elósegui, S. Esparza, J. Fuentes. J. C. de Gortázar, J. de Vilallonga, Juan Zaragüeta y J. Ybarnégaray; apenas altera esta silueta en la que sólo llegará a desentonar Ybarnégaray, futuro Croix-de-Feu, aunque no el socialista Madinabeitia en trance de retomar el hilo conductor vasquista de su juventud.

Durante la dictadura, la Sociedad hiberna limitándose a cubrir las bajas de su directiva el doctor Leremboure, el P. Donostia, L. de Lezama-Leguizamón, E. Amann, A. Eleta, S. Huici, "Lizardi", J. Beunza y F. Arocena. Vemos, pues, entrar a nuevos nacionalistas. Pero las innovaciones apreciables tienen lugar a partir de 1932: S. Altube, A. Dúo, J. Gárate, P. Garmendia, M. de Irujo, J. A. Laburu, C. y J. M.ª de Leizaola, S. Múgica, L. Oroz, M. de la Sota, A. Irigaray, Miguel de Alzo, F. Horn, J. Yirizar, M. Lecuona, y los jefes de sección o de legación F. J. de Landáburu y J. de Aguirre. El arquetipo entrante no sólo rejuvenece; sigue siendo un varón universitario, hijo de universitario, preferentemente abogado, pero aumentan los nacionalistas. El equilibrio regional se ve asimismo alterado, durante los cuatro últimos años, a favor de los guipuzcoanos. Sin embargo, seis hombres fundamentales de 1918 se hallan aún en 1936, a la cabeza de EI: J. Urquijo, A. Campión, J. Elorza, C. Armendariz, T. Aranzadi y, sobre todo su insustituible secretario general. Angel de Apraiz, un hombre dúctil e inteligente, artífice de muchos de los logros de EI, hombre-puente entre los años de la Monarquía y los de la República, entre confesionalistas y laicos, entre el regionalismo y el aranismo. Merced a esto y pese a los 18 años transcurridos, EI de 1936 sigue siendo la institución creada en Oñati.

ASAMBLEAS Y CONGRESOS DE EUSKO IKASKUNTZA (1ª época)
Lugar Año Tema
I Congreso de Estudios VascosOñate1918Estudios Vascos
Asam. Administración MunicipalSan Sebastián1919Administración Municipal
II Congreso de Estudios VascosPamplona1920Enseñanza y cuestiones económico-sociales
Asamblea Agropecuaria AlavesaVitoria1921Agricultura y ganadería
III Congreso de Estudios VascosGernika1922Lengua, enseñanza y universidad
Asamblea de Pesca VascaSan Sebastián1925Pesca marítima
IV Congreso de Estudios VascosVitoria1926Enseñanza profesional
V Congreso de Estudios VascosBergara1930Arte Popular Vasco
VI Congreso de Estudios VascosBilbao1934Medicina y Ciencias Naturales
VII Congreso de Estudios VascosEstella1936Estudios Históricos

A lo largo de su historia, la SEV celebró seis Congresos: Oñati (1918), Pamplona (1920), Gernika (1922), Vitoria (1926), Bergara (1930) y Bilbao (1934). No se celebró el dedicado a Autonomía (1924) ni el dedicado a Historia (Estella, 1936). Las Asambleas fueron tres: sobre Administración Municipal (San Sebastián, 1919), Semana Agropecuaria de Vitoria (1921) y sobre Pesca Marítima (San Sebastián, 1925). Finalmente, organiza desde 1919 Cursos de Metodología y Alta Cultura, diversas series de Conferencias populares y, desde 1927, los Cursos de Verano seguidos de excursiones turístico-culturales. Exposiciones, homenajes, conmemoraciones y publicaciones ocasionales o periódicas completan el núcleo de las grandes actividades.

Entre estas últimas citaremos el Boletín de la Sociedad de Estudios Vascos, trimestral, desde 1919, el Anuario de la Sociedad de Eusko-Folklore (1921), cedido por Barandiarán a la Sociedad, la bianual Memoria y la Revista Internacional de Estudios Vascos (RIEV) cedida en 1921 por Julio de Urquijo. Paralelamente a estas actividades la SEV-EI creó una Biblioteca Vasca, primera en su género, que abrió sus puertas al público en 1927 en la sede de San Sebastián. Hasta 1925 esta ciudad fue la única depositaria de los bienes de la SEV-EI: a partir de ese año se abrieron Delegaciones en Alava, Barcelona, Madrid (1926), Vizcaya y Gernika (1930), Argentina (1931), México (1934) y Navarra (1935), desde las cuales redobló la actividad cultural de forma considerable.

IEZ
DVL


Actividades principales

A lo largo de su historia, la SEV el celebró seis Congresos: Oñati (1918), Pamplona (1920), Gernika (1922), Vitoria (1926), Bergara (1930) y Bilbao (1934). No se celebró el dedicado a Autonomía (1924) ni el dedicado a Historia (Estella, 1936). Las Asambleas fueron tres: sobre Administración Municipal (San Sebastián, 1919), Semana Agropecuaria de Vitoria (1921) y sobre Pesca Marítima (San Sebastián, 1925). Finalmente, organiza desde 1919 Cursos de Metodología y Alta Cultura, diversas series de Conferencias populares y, desde 1927, los Cursos de Verano seguidos de excursiones turístico-culturales. Exposiciones, homenajes, conmemoraciones y publicaciones ocasionales o periódicas completan el núcleo de las grandes actividades. Entre estas últimas citaremos el "Boletín de la Sociedad de Estudios Vascos", trimestral, desde 1919, el "Anuario de la Sociedad de Eusko-Folklore" (1921). cedido por Barandiarán a la Sociedad, la bianual "Memoria" y la "Revista Internacional de Estudios Vascos" (RIEV) cedida en 1921 por Julio de Urquijo. Paralelamente a estas actividades la SEV-EI creó una Biblioteca Vasca, primera en su género. que abrió sus puertas al público en 1927 en la sede de San Sebastián. Hasta 1925 esta ciudad fue la única depositaria de los bienes de la SEV-EI: a partir de ese año se abrieron Delegaciones en Alava, Barcelona, Madrid (1926), Vizcaya y Gernika (1930), Argentina (1931), México (1934) y Navarra (1935), desde las cuales redobló la actividad cultural de forma considerable.

IEZ
DVL


Un soplo de modernidad: incorporación de jóvenes y mujeres al hecho cultural vasco (1918-1936)

Si la operatividad en todo el territorio euskaro y la fuerte preocupación por la vertebración moral y política del país fueron novedades llamativas en la vida de esta sociedad, no lo fue menos su decidida incorporación de los jóvenes y de las mujeres al quéhacer de la misma. El nace cuando la participación de las mujeres en las tareas civiles de los países beligerantes de la I Guerra Mundial ha demostrado que ellas son tan capaces como los hombres para desempeñarlas. Basta, por tanto, con tener la oportunidad y la preparación necesaria.

El acceso de la mujer vasca al mundo de la cultura superior fue tardío e incompleto. Tardío por haberse producido avanzado el siglo XX. Incompleto, porque, al no existir universidades mixtas en tierra euskara, para las mujeres no existió otra posibilidad de formación superior que las Escuelas Normales de Maestras de los diferentes territorios. EI se mostró desde su fundación preocupada por esta situación. Por ello no es de extrañar que la afluencia de mujeres al II Congreso de Estudios Vascos (Pamplona, 1920) desbordara todas las predicciones. Con el advenimiento de la II República la participación de las mujeres aumentó de forma considerable. Serán numerosas las que, ávidas de cultura, participen en la vida de EI, en especial en los Cursos de Verano iniciados ya en 1927. En 1922, vista la necesidad de incorporar a los jóvenes a las tareas culturales, se creó un nuevo tipo de socio, el socio alumno. Entre estos alumnos pueden contarse: Agustín Zumalabe, Ignacio M.ª Lojendio, Pello Irujo, Elvira Zipitria, J. Luis Banús, Blas de Otero, Andrés de Mañarikua, Jesús de Galíndez, Angel Suquía, etc.

Afiliaciones de mujeres
19191219283
192013119291
1921119308
1922319319
19233193220
1924-193310
19252193417
1926219357
192761936no hay datos

IEZ
DVL


Aportación cultural

Autonomía político-administrativa y Universidad Vasca habían sido los dos objetivos básicos del Congreso de Oñati de 1918 y de su correlato, la SEV-EI. Ninguno de los dos fue alcanzado en el período 1918-1936, razón por la que, visto desde el prisma actual, el balance de lo efectuado puede considerarse parco y hasta cierto punto frustante.

A) Autonomía político-administrativa. La labor autonomista de la SEV-EI se desarrolla desde su creación, pero, sobre todo, en 1922-1923 y en 1930-1931. La preparación de un Congreso en 1924 fue abortada por el advenimiento de la Dictadura de Primo de Rivera. En junio de 1930 se reemprende la idea reconstruyéndose la Comisión de Autonomía. Dada la anomia y el desmantelamiento de los partidos políticos en este período, la Sociedad asume la elaboración de un informe tras efectuar un sondeo de opinión entre más de 200 personalidades políticas y culturales vascas. Y después de éste, la redacción de un Estatuto de Autonomía mediante cuatro subcomisiones provinciales:

Comisión de Autonomía de la SEV (1930)
Eduardo Landeta
Manuel Chalbaud
Julián Elorza
José de Orueta
Francisco Basterrechea
Subcomisiones de la C.A. de la SEV (1931)
ALAVAGabriel Martínez de Aragón, Vitoria.
José Gabriel de Guinea, responsable, Vitoria.
Julián Echenique,Vitoria.
Luis María de Uriarte, Vitoria.
GUIPUZCOAVíctor Artola, San Sebastián.
Bonifacio Echegaray, Madrid.
Julián Elorza, responsable, Azpeitia
José de Orueta, San Sebastián.
Ladislao de Zabala, Tolosa.
NAVARRARafael Aizpún Santafé, Pamplona.
Joaquín Beunza, Pamplona.
Santiago Cunchillos, Pamplona.
Miguel Gortari, Diputación de Navarra, Pamplona.
Luis Oroz, responsable, Pamplona.
VIZCAYAJosé Ignacio de Arana, Bilbao.
Francisco de Basterrechea, Bermeo.
Adolfo G. de Careaga, Bilbao.
Manuel Chalbaud, Deusto, Bilbao.
Ramón de Madariaga, responsable, Bilbao.

De esta forma, al proclamarse la República en abril de 1931, la SEV-EI va a ser la única entidad que pueda presentar un anteproyecto sólidamente meditado, anteproyecto que con el nombre de Estatuto General de Estado Vasco será entregado a todos los partidos políticos el 31 de mayo de ese año. Por encima del mero regionalismo y por debajo del nacionalismo radical, este Estatuto traza las líneas maestras de una nacionalidad vasca cuadriprovincial, autónoma, confederal, plural, laica y moderna. Su fracaso -inviabilidad política- no se debió tanto al texto mismo como a la falta de homogeneidad del tejido político vasco (cuestión religiosa, cuestión de relaciones de poder entre los partidos).

B) Universidad Vasca. La Universidad Vasca -una Universidad dotada de centros dispersos en las cuatro provincias pero bajo un estatuto y dirección común- fue repetidamente solicitada por la SEV-EI al Gobierno central tropezando siempre con la negativa monárquica, dictatorial o republicana. Las actividades culturales de la SEV-EI tienden por ello a llenar, dentro de lo posible, este hueco orientándose tanto hacia las Ciencias Naturales como hacia la Antropología, Geografía, Arqueología, Sociología, Historia, Estudios jurídicos, Economía, Filología vasca, Arte, Pedagogía, Sanidad, Administración, etc.

Tras la fase romántica de la cultura vasca (s. XIX), la aportación de la SEV representa la penetración de la cultura universitaria y el control del amateurismo (inevitable en una cultura minorizada). Destacan las recogidas de Azkue y Barandiarán en el terreno de la Antropología, las excavaciones efectuadas en Isturitz y en el macizo de Aralar por los prehistoriadores Aranzadi, Eguren y Barandiarán, el abordaje de los temas sociales dentro del reformismo católico (Congresos de 1918 y 1920. Semana Agropecuaria de 1921 ), la creación de Euskaltzaindia y la publicación de la RIEV dentro del campo lingüístico, la atención dedicada al Arte Popular en el Congreso de 1930 y el impulso a la lengua vasca desde diferentes campos complementarios. La difusión de la cultura vasca en el extranjero fue probablemente uno de sus más conseguidos logros, llegando a contar en 1936 con socios y colaboradores no vascos en Alemania, Bélgica, Checoslovaquia, Francia, Gran Bretaña, Holanda, Italia, Polonia, URSS y Suiza. La guerra civil española y, sobre todo, la II Guerra Mundial destruyeron esta red desalojando de las universidades e instituciones científicas europeas el interés por el pueblo vasco. Los 3.865 socios con que contaba en 1936 fueron aventados por el vendaval bélico.

IEZ
DVL

Idoia Estornés Zubizarreta
Lola Valverde Lamsfus
Juan Aguirre Sorondo
2008


Related news


Images

Our Sponsors