Guerras napoleónicas. Una orden prefectoral del 1 de julio de 1813 organiza la guardia nacional sedentaria en los cantones de San Juan de Pie de Puerto, Saint-Etienne-de-Baigorry, Iholdy y Saint-Palais, para tomar medidas de seguridad ante la entrada desorganizada del ejército francés y la proximidad de las fuerzas enemigas. A primeros de este mes, esta comuna se encontraba en muy mala situación teniendo solamente como guarnición un depósito, una centena de «chasseurs de montagne» y el batallón de la guardia nacional de élite organizado en 1811; el 6 de julio se decide agrupar a cinco o seis divisiones en esta plaza. La concentración de veinticinco o treinta mil hombres plantea graves problemas de manutención y de transporte; con este motivo se organizaron una serie de requisiciones en toda esta parte del País Vasco y en esta localidad fueron requeridos y preparados 300 carros boyeros con el fin de transportar alimentos al ejército estacionado en la frontera y para asegurar el transporte de los heridos. Para preparar la defensa de la ciudad fue necesario hacer trabajos de restauración y de construcción de fortificaciones y arreglo de las carreteras y de los emplazamientos de artillería, lo que exigió la requisición de gran cantidad de mano de obra y de todo el material disponible. El 11 de julio llegó el prefecto a esta localidad y pudo constatar que «nunca una población había demostrado tanta entrega y valentía»; los habitantes pedían armas para colaborar. A la vista de los acontecimientos acaecidos en Baïgorry, el pueblo es declarado en estado de sitio por una orden del 22 de diciembre y se dicta un decreto por el que se obliga a salir de la localidad a los emigrantes refugiados y a todos aquellos que no tengan asegurada su subsistencia para el período de un año. Los primeros días de 1814 la división de Mina hizo varias incursiones en este cantón, pero fue rechazada por la guardia nacional, a la cual los de Mina temían más que a los soldados del frente porque conocían bien la región. El 16 de febrero, después de haber hecho salir a las mujeres, esta localidad fue cercada por los españoles que se habían apoderado ya de algunos baluartes. La plaza estaba bien aprovisionada pero la guarnición estaba compuesta solamente de un batallón de artillería ligera y de trescientos o cuatrocientos guardias nacionales. El 17 y 18 de este mes los españoles se apoderaron de Lasse y de Ascarat y por estas fechas el baluarte de Uhart estaba todavía ocupado por las tropas francesas. Finalmente San Juan de Pie de Puerto se encontró totalmente cercada, aunque los españoles se abstuvieron de lanzar ataques contra la plaza. La guarnición se rindió el 18 de abril de 1814 ante el rey de Francia, Luis XVIII, después del armisticio general.
Ainhoa Arozamena Ayala