Servicios Públicos: Beneficencia y Sanidad.
Casi la totalidad de las instituciones benéficas se han costeado con recursos municipales. En 1916 las instituciones benéficas más importantes sin contar las sanitarias eran la Gota de Leche, Casa de Misericordia, Asilo de Ancianos de las Hermanitas de los Pobres, Salas Cuna, Asilo de Huérfanos, Asociación Vizcaina de la Caridad, Colegio de Sordomudos de Deusto, Casa de Maternidad, Casa de Expósitos y la Casa- Asilo nocturno para transitantes. La fundación y sostenimiento fue casi siempre por iniciativa y a costas de «fieles», eclesiásticos o religiosos y por motivos de humanística cristiana. La Casa-Asilo data de 1610 y fue instituida por motivos de piedad por Juan de Bengoechea. En 1724 el Ayuntamiento, abundando en los mismos motivos, acordó la fundación de la Casa de Misericordia para los pobres de la villa. Estaba bajo la advocación de Ntra. Sra. de la Piedad. Pero la que dio impulso definitivo a esa institución fue la cofradía bilbaina Hermandad del Refugio, que logró en 1771 la cesión del antiguo colegio de los Jesuitas para instalar allí la Casa de Misericordia. Por su parte, el Ayuntamiento de Bilbao, a principios del s. XIX ya tenía organizados los servicios de asistencia médica y el suministro de medicamentos a los asilos benéficos y habitantes con derecho a ellos. Para ello tenía un cuerpo médico como sigue: un médico inspector de salubridad y estadística demográfica, ocho médicos para la asistencia a domicilio de la villa y cuatro para los distritos rurales, además de otro para asistencia a partos. Las dos Casas de Socorro, con sus cuerpos de médicos, contaban cada una con tres médicos para el servicio interior y otros tres para el exterior. Completaban estos servicios municipales el de Vacunación, el Consultorio de Niños de Pecho, los médicos de higiene especial y la policía de salubridad. Añádase el Laboratorio Químico Municipal, el antirrábico, desinfecciones, inspección veterinaria, matadero, higiene pecuaria, mercados, alimentación, inspección canina y otros. Pueden señalarse también los servicios municipales de higiene, como lavaderos públicos, baños públicos, salas-cuna, el Asilo de Huérfanos para niños de dos a siete años y las instituciones hospitalarias, como son el Hospital Civil de Basurto, Casa de Expósitos, etc. El Hospital Civil de Basurto se edificó en los terrenos que la Junta de Caridad compró en dicho término con dinero municipal y provincial además de importantes donativos piadosos de José María Gurtubay y Casilda de Iturrizar y el importe recaudado en una gran suscripción pública. Se inauguró el 11 de noviembre de 1908, con una capacidad para 800 enfermos. Atendía a todo lo relacionado con cirugía general, tuberculosos e infecciosos, servicios de electricidad médica y rayos X, sección infantil y laboratorio clínico. Se establecieron como consultorios gratuitos lo referente a oftalmología, enfermedades de la piel y venéreas; garganta, nariz y oídos; odontología; enfermedades del sistema nervioso; ginecología; enfermedades de los niños; enfermedades de las vías urinarias y medicina general. Actualmente los servicios municipales de beneficencia y sanidad incluyen el Hogar Escuela de la Casilla, el Hogar de San José, Hermanitas de los Pobres, Casa de Socorro Centro de Urazurrutia, Casa de Socorro Ensanche, Cuarto de Socorro, Clínica de Accidentes del Trabajo, Inspección médica escolar, Desinfecciones, Higiene especial, Laboratorio Municipal, Vacunación, etc. De todos modos, los establecimientos sanitarios benéficos bilbainos en 1950 eran seis, con 1.862 camas y los no benéficos 30, con 891 camas. Los benéficos, no sanitarios, llegaban a 18, con 3.020 camas. El personal sanitario colegiado, médicos, de Bilbao, entre 1946 a 1950, mantenía una media de 405. Desde 1950 a 1960 pasa de 423 a 594. Los oftalmólogos en 1950 eran 88 y en 1959, solamente 85. Los farmacéuticos pasan de 122 en 1950 a 124 en 1959. Los veterinarios, de 12 a 17. Los practicantes, de 235 a 286. Las matronas, de 76 a 86 y las enfermeras, de 255 a 476. Los acogidos por edades se distribuyen así, en 1959:
| De menos de 1 año | 33 |
| De 1 a 4 años | 156 |
| De 5 a 14 años | 868 |
| De 15 a 24 años | 447 |
| De 25 a 64 años | 133 |
| De 65 a 74 años | 293 |
| De 75 años en adelante | 185 |
| Total enfermos | 2.115 |
La capacidad de albergue es la siguiente:
| Adultos que pueden albergar cómodamente | 1.558 |
| Niños que pueden albergar | 995 |
| Camas instaladas | 2.297 |
| Cunas instaladas | 180 |
| Total | 5.030 |
El personal que presta dichos servicios se distribuye:
| Médicos | 14 |
| Prácticantes | 4 |
| Enfermeras tituladas | 16 |
| Personal administrativo | 29 |
| Personal docente | 141 |
| Personal subalterno | 118 |
| Otro personal | 154 |
| Total | 476 |
En la Casa Provincial de Expósitos se acogieron en dicho año 119 y salieron 127, además de 13 fallecidos. En los establecimientos sanitarios cabe destacar la labor del Instituto de Maternología y Puericultura, con un total de 915 mujeres asistidas, de las que 172 eran solteras, 725 casadas y 18 viudas. Por edades se distribuían: 31 de menos de 20 años, 483 entre 20 y 29, 323 entre 30 y 39, 55 entre 40 y 49 y 23 de más de 50 años. Nacieron en la Maternidad provincial vivos 798 (412 varones y 386 mujeres), muertos 30, con un total de 828. Se asistieron a 816 partos, de los cuales se derivaron 3 defunciones. En el Sanatorio Antituberculoso el número de enfermos fue de 604. En las Casas de Socorro se prestaron servicios a 2.399 enfermos a domicilio, 1881 en consulta general, 23.691 socorros por accidente, 157 partos, 1643 vacunaciones, 346 revacunaciones y 58 reconocimientos de enajenanados o cadáveres.
Alberto Ciaurriz Belzunegui