Inmobiliaria Euzko Etxea. El primer objetivo de la inmobiliaria, después de la reunión en el antiguo Centro Vasco, donde todos los futuros socios adquirimos acciones, fue la compra de un solar para edificar el nuevo centro social. Se compró un solar de cuatro mil metros cuadrados en el número 547 de Avenida de Vicuña Mackenna, uno de los mejores lugares de Santiago. El frente de la propiedad estaba ocupado por un chalet, donde se instaló el nuevo centro Euzko Etxea y una escuela pública en mal estado. El terreno, detrás de estos dos edificios, era un gran parque abandonado, que daba a dos calles. Con el producto de las acciones adquiridas por los socios, se empezaron las obras de la nueva sede vasca, dotadas de un novísimo trinquete, prevaleciendo la influencia de los vasco-continentales. «Don Félix» Halcartegaray, el más destacado y popular de la colectividad, fue el impulsor permanente de la obra hasta su feliz terminación, dirigida por el arquitecto M. de Iruarrizaga. Como entusiastas colaboradores recordamos a J. B. Ourthau, Familia Laborde, P. Rachet, J. Heheran, S. Caussade, Juan Etchegaray, F. Halcartegaray Reyes, V. Gardeazábal, Julián Pé, P. Uriarte, J. M. Abadie, S. Zarranz, J. y F. Ituarte, R. Narvarte, I. Arteaga, R. Iriondo, F. Butrón, P. Aretxabala, J. Basauri, J. Aretxabala y otros.