Oinkari Basque Dancers, II. Como en otros años, toda la comunidad vasca ayudaba en las actividades para ganar dinero. Había eventos variados, incluyendo una noche de baile sin para hasta las siete de la mañana "dance-a-thon", un casino, y "Nundik Nora." Abrieron el fondo para el viaje con la ganancia de la venta de chorizos en la feria de 1983 con $10,000 y la feria de 1984 con $13,000. Las actuaciones, cenas especiales y bailes durante 1984 y 1985 ganaron otros $16,000 y la presentación de "Nundik Nora" $14,000. En total, hicieron $84,000- $4,000 más que su presupuesto original. La comunidad vasca, con la gente de toda la zona alrededor de Boise, apoyaba a los Oinkari, los músicos y las familias. Como en los 1960, el grupo trabajaba sin parar para avanzar la cultura en general, y específicamente la música, las canciones y el baile para su público. El día de la salida fue muy emocionante, con el aeropuerto de Boise lleno de gente. Todos recordaban que este viaje fue en memoria del fallecido músico Domingo Ansotegui, y para honrar a Jimmy Jausoro.
El grupo de 60 bailarines y músicos viajó a Euskal Herria el 17 de junio y se quedó hasta el 11 de julio, visitando todas las siete provincias y bailando para la gente asombrada. "Asombrada" porque muchos no podían creer la calidad de las actuaciones de este grupo de Boise, Idaho. Muchos nunca habían visto un grupo de la diáspora bailando en el País Vasco, y se sorprendían que los apellidos no fueran solos Donahue, Baumann, Miller y Clarkson, sino que Arrubarrena, Echevarria, Amuchastegui, Lete, Almirantearena y Urrutia. Había una ignorancia grande entre los vascos de Euskal Herria y los Estados Unidos. En algunos casos, es por indiferencia, creen que nunca van a conocer a gente vasca de los Estados Unidos. Muchas veces la gente del País Vasco no cree que una persona nacida fuera de la tierra vasca sea vasca, mientras que a los vascos de los Estados Unidos, no les importa donde naciera. Una persona con las raíces vascas nacida en Boise es vasco, tanto como una persona de herencia vasca nacida en Bilbao o Buenos Aires. Se confunde porque muchos vascos de Euskal Herria utilizan "vasco" para los que nacieron en el País Vasco.
El viaje fue un éxito tremendo, y incluía visitas y actuaciones para el presidente del gobierno vasco José Antonio Ardanza, algunos alcaldes y oficiales del gobierno vasco y otros representantes del gobierno de Navarra y de las provincias de Lapurdi, Behe Nafarroa, y Ziberoa. Las actividades diarias incluían comidas de 8 platos en las sociedades gastronómicas, visitas a sitios históricos y canciones y bailes. Los Oinkari de Boise se sorprendieron cuando algunos de los Oinkari originales de Pasaia viajaron a conocerles en Zarautz, Gipuzkoa. Fue una experiencia muy emocionante, sobre todo para Mari Antonia Murelaga Achabal, Simon Achabal y Al Erquiaga, tres que aprendieron de ellos en 1960.
Algunos meses después del regreso a Boise, los Oinkari viajaron otra vez, esta vez a acompañar a Jimmy Jausoro a recoger su premio nacional en Washington DC. Recibió un premio del National Endowment for the Arts. En los años después del viaje al País Vasco, muchos dejaron de bailar, a causa de otros compromisos como la familia, la universidad o el empleo. Sin embargo, muchos seguían con energía. Los músicos Jimmy Jausoro, Juan Zulaica ,Cathy Clarkson, Josie Bilbao y Janice Mainvil Kaltenecker seguían tocando para el grupo.
El grupo de baile Goizaldi de Donostia-San Sebastián llegó a Boise para la festival Jaialdi en 1987. Durante su estancia, ensayaron con los Oinkari, y les enseñaron bailes nuevos. En 1990, invitaron a Goizaldi otra vez, y en 1995 y 2000, Arkaitz Dantza Taldea de Donostia-San Sebastián bailó. Aunque los grupos solos se quedaron 7-10 días, los Oinkari siempre se reunían con ellos para aprender y mejorar. La amistad y la comunicación con los grupos del País Vasco han sido muy importante. Muchos de los Oinkari han viajado a pasar un año en el País Vasco, y como les habían conocido a algunos bailarines de los grupos que vinieron a Jaialdi, fue más fácil meterse para bailar y aprender más. Jill Aldape sacó un Fulbright para pasar el año 1998-99 en el País Vasco, estudiando el baile vasco. Cuando volvió a Boise, enseño todo que había aprendido al grupo. Casi cien de los Oinkari han visitado o se han quedado en el País Vasco. Con sus experiencias, el grupo se ha mejorado. Hay bailes, trajes, música y aun más importante, ánimo para la cultura vasca que no había antes. Muchos de los Oinkari son "euskaldunberri" o personas que han aprendido hablar Euskera. El contacto con Euskal Herria ha sido sumamente importante.
Las familias siempre han sido importante en el Euzkaldunak Incorporated y en los Oinkari. Siete de los hijos de Urbano y Juanita Bengoetxea Totorica (Totoricagüena) bailaban en el grupo; Antonio, Albert, Louis, Cristina, Joanna, Ronnie y Daniel. Durante los años, había 34 de la familia Totorica que había bailado con el grupo. Otras familias importantes, los Schaffelds (Cindy, Dan, Mary Anne, Chris y Mark), los Bieter (Chris, Mary, Dave, John y Mark), los Ansotegui (Bonnie, Chris, Gina, Dan y Toni) y muchas otras participaban. Muchos se dedicaron a la causa vasca. Joe Eguia viajaba casi 160 millas cada domingo para ensayar. Por su propia cuenta estudiaba Euskera, usando libros de gramática y diccionarios. Aprendió el txistu y el tamborril, y fue un músico dedicado para los niños de Boise'ko Gasteak por muchos años antes de su muerte en 2000. La gente venía de Mountain Home, Nampa, Caldwell, Homedale, Marsing y Notus para los ensayos y las actuaciones. Las hermanas Mainvil - Janice, Joanne, Linda y Louise - viajaban a Boise desde Weiser cada domingo. Cientos de jóvenes de la edad 14-30 han participado en el progreso de este grupo. Se han hecho muchas amistades importantes, hasta tener algunos 17 matrimonios. Marguerite Eiguren se casó con Robert Larrinaga, los dos bailarines por más que diez años. Normalmente después de casarse la gente se despedía del grupo, pero Gloria Garatea Lejardi seguía, y después, otros se animaron para seguir. Algunas se quedaban bailando cuando estaban embarazadas.
En 1996, los Oinkari empezaron a participar en un intercambio con la tribu indígeno-americano Lummi, que vivía cerca de Bellingham, Washington. Cada año un grupo diferente viajó a Bellingham y visitó los Lummi. Susan Uberuaga, una profesora trabajando con ellos, quería que a los Oinkari tuvieran esta experiencia. También en 1996 el grupo Gaupasa y los Oinkari fueron a Dayton, Ohio para el Festival Nacional de Folclore, National Folk Festival, donde representaron Idaho en esta celebración de la música tradicional y contemporánea. Los Oinkari siguen bailando en las celebraciones vascas del oeste de los Estados Unidos. Los jóvenes son muy influidos por sus amigos vascos y sus familias y forman amistades con los bailarines de otros grupos de otros estados. Estas fiestas ayudan a los jóvenes mantener el interés en la cultura vasca cuando ven a otros participando en las actividades vascas.
En 2002 los Oinkari siguen ganando dinero, bailando para grupos variados y vendiendo chorizo y bocadillos de solomo. Pero al fin de los 1990, los bailarines han empezado a pagar sus propios viajes, específicamente los viajes a Nueva York y Mar del Plata. Los Oinkari han viajado muchísimo por autobús, viajando por Idaho, Oregón, Washington, Nevada, Utah, Wyoming, y California. Gerri Achurra, John M. Kirtland y Miren Artiach han trabajado de administrador del grupo. En 2002, casi 40 personas y los músicos Jimmy Jausoro, Juan Zulaica y Edu Sarria dedican su tiempo al baile. Como hacían Sabin Landaluce, Domingo Ansotegui, Ray Mansisidor, Cathy Clarkson, Josie Bilbao, Janice Mainvil Kaltenecker, Sean Aucutt, Dan Ansotegui, Josie Barinaga Williams, Patrick Barinaga Williams y Joe Eguia, los músicos de hoy crean un ambiente vivo que une el baile y la música de las siete provincias.
Gloria Pilar Totoricagüena Egurrola