Deporte vasco en Boise. Las competencias tradicionales del atletismo en el País Vasco normalmente se ponen en dos categorías: agrícolas o rurales. Muchas son actividades de levantar pesas, tirar o llevar. En el pasado, la competición se encontraba en la vida diaria, en los trabajos del caserío o el mar. Los concursos se representan la vida histórica del País Vasco y son muy importantes durante las fiestas. Muchos de los pueblos de la costa vasca tienen regatas, un evento que los vascos de Boise no se atreven duplicar en los lagos o ríos de Idaho. Otras demostraciones de la fuerza, la resistencia y la gracia se puede reproducir más fácilmente. A los vascos de Boise, no les interesan solamente los deportes vascos tradicionales. Por ejemplo, muchos del centro vasco no saben la importancia que tenía el boxeo en la historia de los vascos de Boise.
En los l950 hasta los 1970, Euzkaldunak Incorporated de Boise contribuía en el progreso del boxeo profesional en Boise. En 1954, con la cantidad de $1000 de cada uno, John Bastida, Zenon Ysaguirre y Teles Hormaechea le contrataron a Vicente Echeverria, el campeón de WELTER-WEIGHT en el País Vasco y muy conocido en toda Europa. Vino a Boise del País Vasco y con la dirección de Al Berro, sus competencias en Boise fueron unos éxitos tremendos. En aquel tiempo, Tex Hager fue el único promovedor en Boise, las competencias hechas en nombre de los veteranos de la guerra Disabled American Veterans. El centro vasco pidió permiso, y con el nombre de "Better Fights Incorporated", tenía competencias del boxeo una vez al mes, en la feria de muestras, Ada County Fairgrounds en Fairview Avenue. En 1954 John Bastida solicitó permiso del Idaho State Athletic Commission a que el Euzkaldunak patrocinara los eventos y recaudasen las ganancias. Euzkaldunak compró la cerveza a 35 centavos a la botella, y la vendió a 75. Ganaban un promedio de $10,000 al año durante los años 1960 y 1970 de entradas y vendiendo cerveza y palomitas.
El apostar fue ilegal, pero en algunos lugares de Boise como el bar de "Snowball's" se mostraban pizarras con información de apostar. Las entradas a las competiciones costaban $2.00 o $3.00 para estar más cerca, y la gente venía de muy lejos - algunos de Elko, Nevada - para ver las competiciones. Aunque John Bastida, Zenon Ysaguirre y Teles Hormaechea dieron dinero propio para establecer Better Fights Incorporated, el dinero que se ganaba se quedaba el centro vasco para renovar y mantener el edificio. En los l970, el interés en el boxeo se perdía cuando no se encontraba talento en Boise. Muchos habían salido para Nevada y California, y otras ciudades en la zona este de los Estados Unidos. Better Fights Incorporated terminó el boxeo en 1974.
Levantar pesas, o harrijasoketa, en la cultura vasca, incluye levantar piedras de forma cilindro, cubos y pelotas de granito que se levanta del suelo, se pasa por las piernas y se pone sobre los hombros y el cuello. El cilindro tiene dos partes donde se puede agarrarlo y levantarlo sobre el hombro, y después bajarlo al suelo enfrente del hombre. Desde los años 1980 hasta ahora, Iñaki Perurena Garciarena, José Antonio "Zelai" Gizazola, Agustín Ostolasa y Juan José "Goenatxo" Unane son algunos de los profesionales que han viajado a los Estados Unidos del País Vasco para exhibir su fuerza en Boise. "Zelai" tiene el record del mundo de 75 levantamientos de un cilindro de 125 kils en diez minutos. Los que han participado en las competiciones de Boise son José Ignacio "Iñaki" Mendiola, Joe "Patxi" Amuchastegui, Santi Basterrechea, Benito Goitiandia, José Luis Arrieta, Velero "Gitano" Etchepare, José "Joe" Urquidi, y Juan Barrenechea. Los oficiales fueron Anastacio Urza y John Bastida.
La tradición de levantar pesas es más saliente en Boise que en otras comunidades vascas en los Estados Unidos. Gracias a John Bastida, más gente podía conocer este costumbre porque él ayudó a Benito Goitiandia, José Luis Arrieta y Iñaki Mendiola y a otros viajar a las fiestas vascas y mostrar el deporte de levantar pesas en el estilo vasco. En una exhibición en el frontón en marzo de 1976, José Luis Arrieta, que vivía en Boise y no era profesional, levantó un cilindro de 255 libras veinte veces en dos minutos, y no había competición. Hoy, la gente teme que este deporte se pierda porque no hay jóvenes que quieren o pueden hacerlo. Los cubos son de 250 a 500 libras y se levanta al hombro y alrededor del cuello tantas veces que se puede en cierta cantidad de minutos. Un inmigrante vasco que se llamaba "Amoto" exhibía el levantar pesas con el cubo en los años 1940 y 1950. Santi Basterrechea de Sun Valley competía en los 1950 y 1960. El cubo que es propio de Boise pesa 280 libras. La competición de la pelota de granito es muy difícil por el sudor de los hombres. Se levantan la pelota del suelo hasta el pecho y después, al hombro, y con la pelota que pesa 225-300 libras, se rodea el cuello tantas veces que es posible en los minutos permitidos. Los cuñados José Mari Artiach y Lino Zabala, tanto como Rich Urresti y John Bastida han apoyado los deportes vascos en la comunidad de Boise por muchos años. Pero todos están de acuerdo que el deporte se necesita los atletas profesionales, por la cantidad del peso que se levanta ahora. En una exhibición en 1976, había posibilidad para levantar sacos de arena que pesaban cien libras. Con esta cantidad, es posible que más jóvenes se puedan participar.
Txingak son pesas que se llevan, en cada mano 105 libras. Se anda con las pesas hasta que se deje caer las pesas, y la persona que anda la distancia más larga, gana. Se han participado en esta competición desde los años 1940. José Ramón Legarreta, Moises Oleaga, Dave Eiguren, Robert Larrinaga, Joe "Patxi" Amuchastegui, Aitor Amuchastegui, David Goitiandia, Mike Moad, Don Mendiola y Dan "Butch" Schaffeld participaban en las competiciones de txingak.
Proba, o arrastrar una piedra, es una competición de dos tipos: del buey (Idi Proba) o del hombre (Gizon Proba). El centro vasco de Boise tiene una piedra que pesa 1,550 libras que algunos han tirado. Cada atleta tiene diez minutos para tirar la piedra. En los 1970 y 1980 estas competiciones tenían lugar enfrente del centro vasco durante las celebraciones de Aberri Eguna y San Ignacio. José Luis Arrieta, Dave Eiguren, Benito Goitiandia, Lino Zabala, Miguel Aizpitarte, José Telleria y Iñaki Mendiola participaban. Hoy la piedra se queda en el frontón; nadie se la ha tirado por muchos años. Estas competiciones con las pesas se reflejan la historia. Los vecinos en el País Vasco se quitaban las piedras para poder sembrar o para construir las casas o los caminos. Tienen una importancia histórica.
Los leñadores, o aizkolariak, se competen para cortar cinco troncos de árboles . El equipo de dos hombres se gana cuando termina de cortar primero. También se participan solos, cortando tres o siete troncos. En la fiesta de San Ignacio en Boise, que se celebra el último fin de semana de julio, la competición de los leñadores fue parte del programa de la tarde durante los 1950 hasta los 190. Venían hombres de Elko para exhibir enfrente de la gente de Boise. Joaquin Arana y Joe Lete representaban la comunidad de Boise contra los equipos de Elko, aunque no fueron profesionales. Había mucha preparación para las competiciones. Juan Hormaechea, Teles Hormaechea, Tom Berriz, Tom Bilbao, Angel Uriarte y John Bastida viajaban a Hailey, Idaho, para encontrar los troncos. Tom Berriz y Angel "Mañaria" Uriarte eran profesionales y se cortaban los arboles. Los otros medían y preparaban los troncos. A todos los vascos del área, siempre les ha gustado la competición. Aunque un poco peligroso, los pedazos del árbol eran como premios para los niños. Muchos les pedían la firma de los aizkolari. Ahora, no hay atletas que puedan exhibir su trabajo con los árboles. Solo se puede ver la competición cada cinco años, durante la festival del Jaialdi International Basque Festival, cuando vienen aizkolariak del País Vasco. Angel Arrospide Aurkia, Donato Larretxea Lizardi, Florencio Nazabel Leiza y José Mari Mendizabal han venido a Boise. A la gente, le encanta el sonido de la hacha antes de cortar el tronco.
Soka-Tira, o lucha a tirones de cuerda, es un juego internacional y a todos, adultos y niños, les gusta. La fiesta de Boise siempre tiene una competición soka-tira; a veces hay entre jovenes, familias, y hombres. A veces el premio ganado podría ser $100, otras veces unos Coca-Colas.
Cada verano en la fiesta de San Ignacio el último fin de semana en julio, hay competiciones de txinga y soka-tira, aunque no hay las exhibiciones de levantar pesas ni de cortar los árboles. Ha sido difícil encontrar a gente joven para seguir las tradiciones. Dinero del gobierno del País Vasco ha ayudado en traer atletas del País Vasco, y para muchos estas actividades han sido las más interesantes de todo. Mutriku Soka-tira Taldea, un equipo de veinte hombres que exhiben los deportes, y tres que levantan pesas y tres leñadores vinieron del País Vasco al festival de Jaialdi 2000. La tradición del deporte simboliza otra parte de la historia de los vascos y también de los de la diáspora.
Hoy existe un solo frontón de los cuatro que se construyeron en Boise. El frontón Anduiza se construyó en 1914-15 como parte de una pensión para pastores vascos. Este frontón es donde juegan unos veinte jugadores de pala y pelota, jugadores que mantienen el deporte vasco. Tratan de ganar dinero para los gastos y para mantener el edificio. Pero hay muchos que se preocupan por el futuro del deporte. A pesar del aplauso de la gente que mira los partidos, las dificultades de jugar sin llevar protección para las manos les desaniman a los jóvenes cuando ven las manos hinchadas. Se jugaron los campeonatos de pala y pelota de NABO (de los hombres y las mujeres) durante la festival Jaialdi 2000. El frontón pequeño no tiene mucho sitio para los espectadores, pero los que vieron las competiciones les animaron a los jugadores.
Se jugaba pelota en el Hotel Iberia y también en el frontón de Domingo Zabala en 1910. La pensión Star tenía un frontón en 1911. En los años 1920 hasta los 1940, había partidos de pelota todos los días en el frontón Anduiza. Algunos jugaban para divertirse, pero para otros, la competición fue muy seria. Cuando encerraron el frontón Anduiza, fue el único frontón totalmente cubierto en el oeste de los Estados Unidos, hasta que se construyeran el frontón del Centro Cultural Vasco de San Francisco en 1982.
Gloria Pilar Totoricagüena Egurrola