Chimbos y chimberos.
Es ya un recuerdo del Bilbao de antaño, cuando sus alrededores, tocando ya a la ría, eran campiña fresca y deliciosa, cuyos caseríos llegaban por todos lados casi al borde del caso urbano. Las «estradas» eran el paseo predilecto del bilbaino lo mismo para ir a la caza de chimbos como a tomar el txakolí. Había chimbos de mora ó zarza, chimbo de maizal, de higuera, de parra, etcétera, y el más especial de chimbo hormiguero. El cazador, el chimbero, llevaba su perro, también chimbero, y los adminículos acostumbrados, entre ellos la «brujaca» con su red. El chimbo es un ave de paso. De este añorante pasado solamente queda el dibujo de Anselmo Guinea de fines del siglo XIX (hacia 1896). Lo demás se ha resuelto en recuerdos de un par de generaciones y un poco de literatura.
Bernardo Estornés Lasa