Reestructuración del puerto y futuras mejoras.
Considerado por los gobernantes del estado francés como puerto de segundo orden, Bayona dispone de un financiamiento restringido (33 %) de su infraestructura comparado al que reciben los considerados principales (80 %). En la última década, ha sido ejecutada una serie de trabajos importantes, tales como un dique de 1.100 metros en el mar, la limpieza parcial del canal, su dragado, la recogida de objetos flotantes y varios trabajos de acondicionamiento del canal. Pero no se ha alcanzado, en realidad, la plenitud de las posibilidades a la que tienden las proposiciones formuladas en el Sexto Plan respecto a una infraestructura y superestructura mejores.
Infraestructura. 1.° Mayor seguridad en el acceso. Por medio de la construcción del espigón ha desaparecido casi por completo la barra. La barra del Adour era peligrosa y presentaba al puerto de Bayona un problema técnico permanente. Situada la boca en una costa arenosa, azotada por los vientos dominantes del oeste, la barra creada por los aluviones del río y la arena en suspensión, tiende a formar un poderoso cordón o barra ante el canal de entrada. Pero el problema del dragado persiste; la violencia del mar, que se desata en toda estación, reduce el trabajo de las dragas a un mínimo de días anuales. 2.° El mejoramiento del canal debe proseguirse y las posibilidades internas del puerto deben ser homogeneizadas, en especial en las instalaciones de Boucau-Tarnos y Blancpignon, que podrían recibir navíos de 9 metros de calado. Se han de construir puestos de espera y un puesto reservado a la gran pesca industrial ya que, habiendo evolucionado las características de los barcos pesqueros, las nuevas unidades no pueden entrar en el puerto de San Juan de Luz. 3.° La habilitación del islote de St. Bernard.
Superestructura. 1.° Mejora del utillaje, en especial grúas. Compra de dos locomotoras y construcción de dos grandes básculas. 2.° Afianzamiento de las vías férreas, ya que la extensión del hinterland y la implantación de nuevas fábricas han traído como consecuencia un aumento de tráfico ferroviario que se lleva a cabo cada vez más por trenes completos. Las comunicaciones rodadas son insuficientes y la mejora de la N. 10 que ha sido solicitada, no puede ser considerada más que como una solución transitoria, en espera de la apertura de la autopista.