El teléfono urbano de Bilbao se estableció el año 1886. La central se instaló en la calle de Sombrerería, de donde pasó a Hurtado de Amézaga, Ledesma y Buenos Aires. A partir de 1913 se instalaron torrecillas de hierro para el tendido de los alambres telefónicos. El teléfono provincial se comenzó a instalar por cuenta del Estado desde 1915, con una subvención de la Diputación Foral de Vizcaya. En 1919 se amplió el proyecto primitivo. Los primeros enlaces fueron de Bilbao con los pueblos vizcainos y red telefónica de Guipúzcoa. En un comienzo todas las estaciones telefónicas eran simultáneamente oficinas telegráficas. La central de Bilbao se instaló en la central de Telégrafos. En 1967 alcanzó el número de aparatos telefónicos a uno por cada tres habitantes, índice muy alto. Actualmente existen muchas subcentrales en los distintos distritos urbanos bilbainos y una copiosa instalación de cabinas públicas. Pero el paso decisivo ha sido la comunicación directa con las principales capitales de provincias. De todos modos el aumento de líneas y aparatos ha sido en cierto modo espectacular: de 23.000 líneas en 1953 a 81.000 en 1966 y de 30.000 aparatos a 118.000 en el mismo intervalo de tiempo expresado en números redondos. El 1967 llegaban ya a 131.818. Los despachos telefónicos, en 1925, fueron 83.357 los recibidos y 95.052 los expedidos. En 1929 alcanzaron 529.872 los recibidos. En 1967, con el enorme aumento de población, las conferencias interurbanas alcanzaron la gran cifra de 4.968.423 y las internacionales, 39.750.
Bernardo Estornés Lasa