Industria.
La ría bilbaina tiene tras sí una larga historia industrial y naviera; pero el punto de partida de su actual poderío económico puede fijarse en la invención, hacia 1860, del convertidor Bessemer, que permitió a la siderurgia europea la obtención de nuevas calidades de acero a gran escala. Para ello eran precisos minerales de escaso contenido fosfórico, lo que hizo ideal la explotación de los grandes criaderos vizcainos. Al finalizar la segunda guerra carlista tuvo lugar un gran incremento en la explotación de mineral de hierro. El capital extranjero -Inglés, francés, belga, alemán- se alió a la iniciativa local de la creación, en un corto espacio de años, de fuertes compañías mineras y una tupida red de ferrocarriles, tranvías aéreos, etc., que unen la cuenca minera con los puntos de embarque. Se calcula que de los 205 millones de toneladas de mineral extraídos entre 1876 y 1942, tan sólo el 16,34 % fue absorbido por la industria nacional. El máximo de explotación se alcanzó en los años 1895-1903. La exportación de mineral de hierro proporcionó a los propietarios vizcainos alrededor de los 100 millones de pesetas anuales. La capitalización de estos ingresos, junto con la tradición ferrona y el espíritu de iniciativa bilbainos, cristalizó en la moderna siderurgia de la ría Ayudó a ello el bajo coste del carbón inglés, importado a su vuelta por los mismos navíos que llevaban a Gran Bretaña el mineral. Hasta bien entrado el s. XX no se llevó a cabo la sustitución del carbón inglés por el asturiano. Es característica de la industria bilbaina la gran dimensión de las empresas, al menos comparada con el resto del País Vasco; ello se debe a que, ya desde su creación, suelen ser sociedades anónimas, respaldadas financieramente por los dos grandes bancos. A través del sector financiero, algunas familias preminentes, cuyos apellidos vienen ligados a la historia de Bilbao desde hace siglos, dominan las grandes empresas, y con ellas la casi totalidad de la industria bilbaina. Ultimamente ha comenzado la penetración masiva de capital extranjero: Dow-Unquinesa (50 % de la Dow-Chemical) y Altos Hornos (participación de momento minoritaria de la U. S. Steel), son dos ejemplos notables.
Bernardo Estornés Lasa
Alberto Ciaurriz Belzunegui