Siderurgia.
La primera siderúrgica moderna de Bilbao fue la Santa Ana de Bolueta, que encendió su primer horno alto en 1848. Por su parte, la familia Ybarra estableció la fábrica de Nuestra Señora del Carmen; en Baracaldo. Sucesivas transformaciones originaron los Altos Hornos y Fábricas de Hierro y Acero de Bilbao, sociedad constituida en 1882. Este mismo año habían creado los Chávarri la S. A. Metalúrgica y Construcciones la Vizcaya, en Sestao. En 1888 se alza también en Sestao una fábrica de hojalata, que en 1890 toma la denominación de S. A. Iberia. En 1902 se funden Altos Hornos de Bilbao; la Vizcaya e Iberia, constituyéndose la S. A. Altos Hornos de Vizcaya, que ha sido durante muchos años la imagen viva de la industria bilbaina. Sus 13.000 obreros y empleados elaboran toda la gama de productos siderúrgicos. También siderurgia integral es S. A Echevarría, fundada en 1920 sobre talleres que ya trabajaban a final de siglo. En sus fábricas de Recalde, Santa Agueda, Baracaldo y Basauri, 5.400 hombres elaboran 300.000 toneladas de aceros especiales. S. A. Basconia, fundada en 1892, está actualmente fusionada con Altos Hornos. Fabrica laminados y hojalata en Dos Caminos, Basauri y Echévarri. En este último punto levantó, en colaboración con Altos Hornos, importantes factorías e instalaciones de Laminación de Bandas en Frío. La siderurgia bilbaina conoció en la década de los 60 una fuerte crisis financiera a la vez que, paradójicamente, racionalizaba y modernizaba sus plantas productoras, multiplicando varias veces su producción.
Bernardo Estornés Lasa
Alberto Ciaurriz Belzunegui