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Bertsolarismo

La literatura oral tiene entre nosotros tres manifestaciones características: el bertsolarismo, las kopla zaarrak y la poesía decorativa o sin asunto.


Sujeto pasivo del bertsolarismo

Cuanto precede se refiere al bertsolari, es decir, al sujeto activo del bertsolarismo. Vamos ya a decir algo del sujeto pasivo del mismo, que es el pueblo. Porque es muy de tener en cuenta que el bertsolarismo no lo hace el bertsolari solo. El bertsolarismo es un complejo de bertsolari que canta y pueblo que le escucha, compenetrado éste del propio espíritu y de la misma inspiración de aquél hasta tal grado de sintonización, que no son infrecuentes los casos de que el pueblo, adivinando el final de la estrofa que el bertsolari va improvisando, lo improvisa también él y lo corea con el bertsolari como lo hemos visto en más de una ocasión, con los transportes de satisfacción y entusiasmo que son consiguientes. La compenetración psicológica entre bertsolari y pueblo, que este hecho supone, se presta a tales exaltaciones de las masas -sobre todo si el bertsolari tiene algunos ribetes de tribuno o conductor de la plebe- que en ocasiones de excitación política llegan a inspirar a los gobiernos, temores y recelos que en algún caso se vieron traducidos en órdenes de expulsión del bertsolari a fuera del País.

Tal fue el caso de Iparraguirre a propósito de la cuestión foral. Se había perdido por el país el pleito dinástico-religioso-foral de la primera guerra carlista. Las Cortes, a petición del general Espartero, firmante del Convenio de Vergara, habían votado la ley de 25 de octubre de 1839, por la que se "confirmaban los fueros", mas con la cláusula bien calculada de "sin perjuicio de la unidad constitucional", cláusula que el año 1841 fue precisamente aprovechada por el propio general para decretar la abolición total del régimen privativo vasco. Este y otros vejámenes, provocaron gran reacción entre todos los elementos del País... En nuestras montañas se mascaba la tragedia política... En estas circunstancias la voz de Iparraguirre, cantando sus versos en las ferias guipuzcoanas, llegó a inspirar serios temores. Los cantaba en efecto ante miles de personas que se reunían de todo el país para encenderse también ellos en el fuego de las inspiraciones del vate del Gernika'ko arbola, antiguo soldado de las filas carlistas... Sin duda, aquellas concentraciones -tan magistralmente descritas en la Cámara madrileña por el diputado Egaña [Disertación sobre los fueros. Vitoria-Manteli, 1864, p. 207] podían degenerar en movimientos que desataran nueva guerra... Y el bertsolari fue disimuladamente llevado a Tolosa y encarcelado, y luego deportado a tierras de Santander a gustar las amarguras del destierro.

Zibillak esan dute
biziro egoki,
Tolosa'n bear dala
gauza au erabaki.
Giltzapean sartu naute
poliki-poliki...
Negar egingo luke
nere amak baleki.

"Los Civiles han dicho
muy modosamente,
que es en Tolosa donde hay que
dirimir esta causa.
Me han puesto bajo llave
Poquito a poco ...
lloraría,
si lo supiera mi madre".

MLE

Manuel Lekuona Etxabeguren
Félix Irazustabarrena Arsuaga
2003


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