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Bertsolarismo

La literatura oral tiene entre nosotros tres manifestaciones características: el bertsolarismo, las kopla zaarrak y la poesía decorativa o sin asunto.


El bertsolarismo como fenómeno de improvisación, tuvo, antes, una difusión mucho mayor que la que tiene actualmente. Difusión horizontal o geográfica en el mundo y difusión vertical, que pudiéramos llamar intensidad del fenómeno en cada pueblo, en el sentido de que el don de la improvisación era más general que hoy en las diversas clases sociales.

En efecto, como hemos visto, en el Antiguo Testamento no sólo improvisaban los Profetas de oficio, sino aun Job y sus amigos. Y en el Nuevo no sólo el Sacerdote Zacarías, sino también el anciano Simeón, la Virgen y el mismo Jesucristo.

Indicios de improvisación más o menos perfecta, en Europa, hallamos en Portugal y Galicia, desde luego. De las enchoyadas de Galicia dice José Pérez Ballesteros en el "Cancionero popular gallego" (Folklore español. Madrid, 1885. Biblioteca de las Tradiciones Populares Españolas. Tomo VII, tomo I, p. 81): "Enchoyadas se llaman las luchas que por medio del canto de coplas improvisadas sostienen dos mozos". En la p. 92 añade: "Los (diálogos) de cantadeiras o enchoyadas se cantan, como se dijo ya, en esa especie de justas o lides de improvisadores; por más que, generalmente, pasan por improvisaciones versos muy vulgarizados entre los campesinos".

La Égloga III de Virgilio, en que los poetas Menalcas y Dametas sostienen una contienda en verso, revela en su autor el conocimiento de los torneos bertsolarísticos; aun cuando la Égloga misma en cuestión está muy lejos de constituir un caso de versos improvisados.

Sebillot, en su Le folk-lore - Litterature orale et ethnographique traditionelle (París. Octave Doin et Fils, 1913, chap. 11-9) cita dos casos de improvisación en Europa: el primero de improvisación solitaria, a modo de saludo o loa de boda, en Pontaven (Finisterre-Bretaña francesa) en el año de 1873; y el segundo, de improvisación en forma de torneo o disputa, en el País de Gales. En la revista Euskalerria (San Sebastián, año 1896, tomo XXXV, 2.° semestre) en un artículo de Angel María Castell, "Bertsolaris... ingleses", se recoge también un caso de pueblo improvisador: en Carnavon y Bangor -centros importantes del País de Gales- durante las fiestas Cymrygydions nacionales, se improvisan sencillas composiciones en verso ante el concurso del público que rodea a los poetas.

Es muy de notar que todos estos casos de improvisación se señalen en el occidente europeo, en la región etnográficamente adjudicada a la raza celta. Entre nosotros en las edades pasadas (s. XV), vemos improvisar a la encopetada dama Usoa de Alós, en Deba, y a la dama de Lastur, hermana de la honorable Milia de Lastur, casada en Mondragón con Peru García de Oro. En la Sociedad actual, en cambio, el improvisar es patrimonio de unos pocos, gente de la clase humilde, a los cuales por este hecho se les llama bertsolari.

MLE



Manuel Lekuona Etxabeguren
Félix Irazustabarrena Arsuaga
2003


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